• El líder del grupo iraquí Asaib Ahl al-Haq, Qais al-Jazali. (Foto: Al-Ahad)
Publicada: lunes, 25 de mayo de 2020 13:48

Un líder iraquí denuncia el apoyo de EE.UU. al régimen de Israel e insiste en el rechazo popular a la presencia de las fuerzas estadounidenses en Irak.

La presencia de Estados Unidos en Irak tiene por meta apoyar la seguridad y los intereses del régimen sionista”, ha advertido Qais al-Jazali, líder del grupo Asaib Ahl al-Haq, que forma parte de las Unidades de Movilización Popular de Irak (Al-Hashad Al-Shabi).

En declaraciones recogidas este lunes por la agencia iraquí de noticias Al-Ahad, Al-Jazali ha rechazado la presencia de las tropas estadounidenses en el territorio iraquí. “Los ocupantes extranjeros deben saber que el pueblo iraquí no aceptará que sus fuerzas permanezcan en Irak”, insiste.

En referencia al asesinato por EE.UU. del teniente general iraní Qasem Soleimani, comandante de la Fuerza Quds del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI), y de Abu Mahdi al-Muhandis, subcomandante de las Al-Hashad Al-Shabi, el alto mando iraquí ha señalado que los grupos de la Resistencia nunca olvidarán la sangre de esos mártires.

En respuesta a las constantes violaciones por Washington de la soberanía de Irak, sobre todo después del brutal asesinato de Soleimani y Al-Muhandis, el Parlamento del país árabe aprobó una resolución que obliga la expulsión de las tropas norteamericanas de suelo iraquí.

 

Por otro lado, Al-Jazali ha hecho alusión a la crisis política desatada últimamente en Irak, para luego señalar que el resultado fue la formación de un nuevo Gobierno que cuenta con el apoyo nacional e internacional.

Al respecto, el líder iraquí ha recalcado que el Gobierno del nuevo primer ministro Mustafa al-Kazemi busca tres objetivos principales, a saber: celebrar elecciones anticipadas y justas, hacer frente a la crisis del coronavirus y afrontar el desafío económico que sufre el país.

De hecho, según sugieren varios analistas, Israel y EE.UU. han sido responsables del dicho caos en Irak, y por cuya mediación Washington y el régimen de Tel Aviv tratan de “mantener el dominio económico y político de un Irak destrozado, y hacerse con el control del petróleo”.

fmk/ctl/mrp/rba