El responsable de seguridad de las Brigadas de Hezbolá en Irak, Abu Ali al-Askari, al referirse al aumento de las tensiones en la región y a las recientes amenazas de Estados Unidos contra la República Islámica de Irán afirmó que las amenazas del presidente de EE.UU., Donald Trump, contra el país, junto con el despliegue de flotas navales y la preparación de bases militares de Estados Unidos en la región, reflejan escenarios crecientes de una posible nueva agresión contra Irán y sus capacidades.
El responsable iraquí añadió que los preparativos de Estados Unidos para un posible ataque a la República Islámica de Irán, a través de Siria y cruzando el Kurdistán iraquí, están en aumento y podrían adquirir un carácter terrestre.
También instó a los kurdos de la región a actuar con moderación y sensatez, pidiéndoles que no participen en ninguna aventura militar que tenga como objetivo a Irán.
Asimismo, Al-Askari subrayó la necesidad de que las instituciones de seguridad y militares iraníes estén completamente preparadas para enfrentar cualquier movimiento hostil, especialmente en las fronteras noroeste del país.
Entretanto, el líder del Movimiento Sabiduría Nacional de Irak, Sayed Ammar Hakim, llamó a reducir las tensiones entre Irán y Estados Unidos por la vía diplomática, destacando que la estabilidad de Irán es un pilar clave para la seguridad regional. Hakim instó a la comunidad internacional a respetar los tratados y leyes internacionales, advirtiendo que imponer la voluntad por la fuerza pone en riesgo la paz y la seguridad global.
Apoyó la continuidad del diálogo constructivo entre Irán y Estados Unidos, señalando que la negociación es el camino más eficaz para mantener a la región alejada de nuevas crisis.
Además, pidió a Washington no atender provocaciones que generen tensiones, ya que la escalada solo beneficia a los comerciantes de guerra y crisis, mientras que los pueblos de la región pagan el precio en seguridad y estabilidad.
Hakim enfatizó que la estabilidad de Irán es esencial para la estabilidad regional y que el diálogo entre Teherán y Washington es necesario para evitar los costos de un aumento de tensiones, subrayando que esta postura ha sido repetidamente promovida por los países y pueblos de la región ante Estados Unidos sobre la necesidad de evitar la guerra y la escalada militar.
Irán y Estados Unidos han celebrado hasta ahora dos rondas de conversaciones indirectas, bajo mediación de Omán, y tienen previsto llevar a cabo la tercera este jueves en Ginebra, Suiza. Teherán insiste en que cualquier acuerdo debe incluir el levantamiento de las sanciones consideradas injustas y reconocer su derecho legítimo a enriquecer uranio.
Las partes buscan, en esta tercera ronda, avanzar hacia la culminación de un acuerdo que estabilice las relaciones y reduzca las tensiones regionales.
En respuesta a las amenazas de Washington, la República Islámica ha reiterado que no aceptará presiones ni intimidaciones. Aunque apuesta por la vía diplomática, asegura estar preparada para cualquier escenario.
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