• Un misil iraní es lanzado desde un lugar desconocido en Irán.
Publicada: lunes, 23 de febrero de 2026 6:28

Un “ataque limitado” de EE.UU. para presionar a Irán a firmar un acuerdo, “podría tener efecto contrario”: descarrilar diálogos y desatar guerra regional devastadora.

Así lo advierte un artículo, titulado “Las amenazas de Trump de lanzar ataques para impulsar el acuerdo con Irán podrían ser contraproducentes”, publicado en Bloomberg.

El artículo avisa que, aunque el presidente estadounidense, Donald Trump, con su incesante retórica bélica y el despliegue militar sin precedentes en Asia Occidental busca forzar a Irán a dar concesiones en las negociaciones indirectas con Estados Unidos y firmar un acuerdo, “bombardear el país podría tener el efecto contrario, con el riesgo de un nuevo conflicto desestabilizador” en la región.

El artículo cita a expertos en Irán, argumentando que bombardear el país en medio de las negociaciones podría “descarrilar el acuerdo y desencadenar un ciclo mortal de represalias”. Teherán probablemente suspendería su participación en las conversaciones, si EE.UU. lanzara un ataque, según un alto funcionario iraní, que pidió no ser identificado.

“No conseguirá un acuerdo diplomático con los iraníes, si los ataca de nuevo”, declaró Barbara Slavin, investigadora del Centro Stimson en Washington.

En junio de 2025, Israel y Estados Unidos lanzaron una agresión militar ilegal contra Irán, bombardeando extensamente las instalaciones nucleares, militares y civiles del país, para eliminar supuestamente el programa nuclear iraní, justo en un momento en que Teherán y Washington se preparaban para la sexta ronda de las negociaciones.

Los ataques interrumpieron las negociaciones e Irán respondió, lanzando oleada tras oleada de misiles balísticos y drones contra objetivos sensibles israelíes y una base militar estadounidense en Catar.

 

Esta vez, Estados Unidos e Israel podrían atacar los misiles balísticos de Irán, comentó Bloomberg, pero “el peligro que existe es que Teherán se vea impulsado a dispararlos contra objetivos estadounidenses o aliados antes de perderlos”, afirmó Slavin.

El artículo asevera que, si bien la guerra de junio podría haber reducido algunas capacidades militares de Irán, “el país sigue siendo capaz de contraatacar a EE.UU.”. “Las represalias iraníes probablemente incluirían el uso de misiles balísticos de corto a medio alcance, que podrían tener como objetivo bases estadounidenses en la región, así como la activación de sus aliados regionales”, dijo un exfuncionario estadounidense.

Si bien Trump ha mostrado preferencia por operaciones militares rápidas —incluyendo breves bombardeos en Yemen, Siria y Nigeria, así como un ataque relámpago en Venezuela en enero que terminó con el secuestro del presidente de este país, Nicolás Maduro—, un ataque contra Irán podría provocar una represalia que arrastre a Estados Unidos a un conflicto más prolongado.

El artículo concluye diciendo que históricamente, Teherán no ha actuado conforme a las previsiones estadounidenses, y las campañas de ataques limitados no siempre resultan según lo previsto, señaló Becca Wasser, directora de defensa de Bloomberg Economics.

Aunque Irán ha dejado claro que opta por la diplomacia, ha asegurado que se reserva el derecho a responder a cualquier agresión en su contra. La República Islámica ha advertido que una agresión al país, por mínima que sea, desencadenaría una gran regional a gran escala, que incendiaría toda Asia Occidental. 

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