Abás Akbari Feizabadi, implicado en los ataques contra centros de seguridad e instalaciones de servicio durante los disturbios terroristas respaldados desde el extranjero en la ciudad de Naín, provincia de Isfahán, ha sido ejecutado este lunes por la mañana, según el Poder Judicial iraní.
Las investigaciones y pruebas fotográficas han mostrado que Akbari se encontraba armado con una pistola Colt en las calles, abrió fuego contra las fuerzas de seguridad y participó junto a otros alborotadores en el asalto a la oficina del gobernador.
Abás Akbari ha enfrentado cargos por destrucción deliberada de bienes públicos con intención de actuar contra la República Islámica, alteración del orden y la seguridad pública, así como conspiración contra la seguridad interna del país.
Tras varias sesiones judiciales, el tribunal lo ha declarado culpable basándose en sus confesiones sobre portar un arma militar, su presencia armada en las calles y los disparos efectuados contra fuerzas de seguridad, actos que la corte ha considerado una amenaza directa contra la seguridad pública.
Asimismo, un video del tiroteo y un informe policial sobre el hallazgo del arma en su vivienda han reforzado las pruebas presentadas en el caso.
🎥 تصاویر دوربین مداربسته از تیراندازی، حمله و تخریب اماکن توسط عباس اکبری https://t.co/kb2NyWvt9a pic.twitter.com/Lgp2RjanaW
— خبرگزاری فارس (@FarsNews_Agency) May 25, 2026
El Centro de Medios del Poder Judicial ha afirmado que durante el intento de golpe respaldado por EE.UU. e Israel los días 8 y 9 de enero de 2026, el país sufrió amplios daños y miles de civiles y miembros de las fuerzas de seguridad murieron en los hechos violentos.
La institución ha sostenido además que los implicados actuaron como elementos al servicio de actores hostiles contra Irán y facilitaron el terreno para agresiones contra el país.
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