Los representantes de la Asamblea Consultiva Islámica (Mayles o Parlamento de Irán) han emitido este sábado un comunicado en el que destacan la masiva presencia de los pueblos de Irán e Irak en los actos fúnebres de despedida y sepultura del ayatolá Seyed Ali Jamenei, Líder mártir de la Revolución Islámica, que se celebraron del 3 al 10 de julio.
“La semana pasada, los pueblos de Irán e Irak asombraron al mundo. La procesión multitudinaria e ininterrumpida que acompañó los restos del Líder de la Nación en Teherán, Qom, Nayaf Ashraf, Karbala y Mashad al-Reza (la paz sea con él) sacudió como nunca los cuerpos de los asesinos del pueblo iraní; su desesperación y sus balbuceos, fruto de la impotencia y la ansiedad, son prueba de que el mensaje de esta gran procesión ha llegado hasta el palacio de la opresión en Washington y a los territorios ocupados”, resalta la nota.
A continuación, los legisladores expresaron su “sincero aprecio por esta nación entrañable y comprensiva”, y agradecen los esfuerzos de los organizadores de esta histórica ceremonia —incluidos el comité organizador, las fuerzas armadas, los cuerpos de seguridad y orden público, los servicios de inteligencia, así como los servicios asistenciales y sanitarios—.
En cuanto a los funerales del Líder mártir en Irak, los parlamentarios aseguraron que valoran el apoyo del respetado gobierno iraquí, de los eruditos y las instituciones de las grandes autoridades religiosas, de las heroicas Fuerzas de Movilización Popular y de todos aquellos que contribuyeron a hacer realidad esta gesta, especialmente mediante las marchas populares en Irán e Irak.
“Expresamos con orgullo nuestra gratitud ante tal pasión, inteligencia y gesta épica, así como nuestro respeto por la lucidez y el agradecimiento del pueblo libre de ambos países —las naciones amigas de Irán e Irak— y de otros pueblos libres del mundo”, recalcaron y afirmaron qu “servir a estas personas es un honor por el que debemos sentirnos más agradecidos y esforzarnos más que nunca”.
El ayatolá Jamenei fue martirizado en un ataque coordinado de Estados Unidos e Israel contra Teherán al comienzo de una guerra de agresión de 40 días contra Irán.
Multitudinarias ceremonias de despedida se celebraron en Teherán los días 5 y 6 de julio, seguidas por procesiones fúnebres en Qom el 7 de julio, Nayaf y Karbala el 8 de julio, y Mashad el 10 de julio, donde fue sepultado en el Santuario del Imam Reza (P).
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