•  Sabah al-Numan, portavoz del comandante en jefe de las Fuerzas Armadas iraquíes
Publicada: lunes, 18 de mayo de 2026 0:49

Irak ha declarado firmemente que jamás permitirá que su territorio sea utilizado como plataforma de ataques contra países vecinos, en particular contra Irán.

Sabah al-Numan, portavoz del comandante en jefe de las Fuerzas Armadas iraquíes, enfatizó el domingo que Bagdad ha adoptado una política clara de mantenerse al margen de los ejes de conflicto para proteger la estabilidad nacional.

“No permitiremos que Irak se convierta en un corredor o plataforma de lanzamiento para atacar a otros países”, afirmó Al-Numan, subrayando al mismo tiempo que Irak rechazará igualmente cualquier ataque extranjero contra su territorio o cualquier injerencia en sus asuntos internos.

Al-Numan señaló que la elección estratégica correcta de Irak ha sido evitar alinearse con bloques de conflicto regionales e internacionales como paso clave para preservar la estabilidad interna.

Añadió que la doctrina política y de seguridad que sustenta el programa gubernamental se basa en la diplomacia preventiva y en una gestión equilibrada de las relaciones internacionales.

Esta postura de principios cobró renovada fuerza en marzo de 2026, cuando el primer ministro Mohamad Shia al-Sudani aseguró personalmente al presidente iraní Masud Pezeshkian que no se permitirá a ninguna parte utilizar territorio iraquí como base para agresiones contra Irán.

Al-Sudani describió cualquier violación de este tipo como un ataque directo contra la propia soberanía de Irak, subrayando el compromiso de Bagdad con la seguridad de Irán y condenando las provocaciones externas.

En un momento en que los planes estadounidense-sionistas continúan sembrando división e inestabilidad en toda la región, la postura de Irak representa una importante victoria para el Eje de la Resistencia.

 

Al negarse explícitamente a permitir que su territorio, espacio aéreo o aguas territoriales sirvan para aventuras militares extranjeras, Irak envía un mensaje claro de que no será arrastrado a conflictos fabricados por potencias externas que buscan debilitar el frente de Resistencia o ajustar cuentas con Teherán.

Esta política se alinea plenamente con el compromiso más amplio de Irak de salvaguardar la seguridad y la soberanía de los países vecinos, incluida la República Islámica de Irán.

La postura constante de Bagdad constituye un duro golpe para los intentos del eje estadounidense-sionista de explotar a Irak en medio de las crecientes tensiones.

A pesar de repetidas provocaciones y conspiraciones —incluidos informes sobre bases secretas o incursiones de militantes—, el liderazgo iraquí ha demostrado una firme determinación de priorizar los intereses nacionales y la armonía regional por encima de los dictados extranjeros.

hnb