El presidente iraní, Masud Pezeshkian, durante una llamada telefónica mantenida este sábado con su homólogo francés, Emmanuel Macron, afirmó que Irán ha iniciado las conversaciones con Estados Unidos en Islamabad, capital paquistaní, con “determinación y seriedad”, subrayando que el éxito del proceso depende del enfoque adoptado por Washington.
Pezeshkian enfatizó la importancia de la actitud estadounidense para el éxito de las negociaciones, recordando que los anteriores incumplimientos diplomáticos de Washington hacia Teherán, incluidos ataques militares contra la República Islámica, fueron los que frustraron las negociaciones previas.
Estas declaraciones se producen en el marco de las conversaciones de la delegación iraní con la contraparte estadounidense en Islamabad, Pakistán.
Las negociaciones comenzaron después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, aceptara un alto temporal de dos semanas en su última serie de ataques ilegales contra la República Islámica.
El anuncio de Trump siguió a al menos 99 represalias exitosas y decisivas por parte de Irán contra objetivos estadounidenses sensibles y estratégicos en la región.
La República Islámica insiste en que, como parte de su propuesta de alto el fuego de diez puntos —que Trump ha calificado como “una base viable para negociar y el marco principal de estas conversaciones”—, la agresión debe cesar en todos los frentes, incluido Líbano.
El presidente iraní señaló los ataques del régimen israelí contra Líbano, que desde el miércoles han causado la muerte de cientos de personas, como la principal fuente de tensión, y calificó los bombardeos mortales como “ejemplos claros de crímenes de guerra”. Destacó la necesidad de ejercer presión tanto sobre el régimen como sobre Estados Unidos para detener los ataques.
“Irán está contra la guerra, pero es firme en su defensa”
Pezeshkian subrayó que la República Islámica nunca ha buscado ni tensión ni guerra, y que siempre ha defendido la resolución de los conflictos mediante el diálogo basado en el derecho internacional.
Sin embargo, “no dudamos en defender nuestros derechos legítimos y la integridad territorial de nuestro país”, afirmó.
En el mismo contexto, describió el programa de misiles de Irán como un elemento clave de su capacidad defensiva, reiterando aparentemente el rechazo categórico de la República Islámica a las demandas de adversarios y sus aliados de someter el tema a negociación.
Concluyendo sus declaraciones, el presidente criticó la inacción de organismos internacionales, incluida la ONU y la Unión Europea, frente a los ataques ilegales de los enemigos contra el país y la brutal agresión del régimen israelí hacia los pueblos de la región.
Por su parte, Macron afirmó que Francia había condenado de manera oficial y clara desde el inicio la agresión no provocada, y dio la bienvenida al alto el fuego de dos semanas.
El mandatario francés también subrayó la necesidad de detener los ataques contra Líbano, expresó su esperanza de que las negociaciones en Islamabad avancen y señaló que París está dispuesto a contribuir a la instauración de la paz y la estabilidad en la región.
hnb
