Fuentes confirman la participación del presidente del Parlamento iraní y jefe de la delegación, Mohamad Baqer Qalibaf; del ministro de Relaciones Exteriores, Seyed Abás Araqchi; y del subjefe del Consejo Supremo de Seguridad Nacional, Ali Baqeri Kani.
Tras dos rondas previas, esta parece ser el intento final para alcanzar un acuerdo sobre la propuesta iraní de 10 puntos para poner fin a la guerra de agresión, según indicaron a Press TV fuentes con conocimiento del asunto.
La tercera ronda se produce después de que los equipos expertos de las delegaciones negociadoras iraní y estadounidense intercambiaran textos escritos para establecer un marco sobre los temas tratados y garantizar que no exista ambigüedad en los borradores de las propuestas.
La delegación iraní participó en las conversaciones tras la decisión de Estados Unidos de liberar activos iraníes congelados y presionar al régimen israelí para que detuviera su agresión contra el Líbano.
Este era uno de los requisitos de Irán en su plan de 10 puntos, que Teherán había presentado previamente a Washington a través de intermediarios como respuesta a una propuesta estadounidense de alto al fuego.
Según un comunicado emitido el miércoles por el máximo órgano de seguridad de Irán, Estados Unidos aceptó la propuesta de 10 puntos, que incluye la prohibición de nuevas agresiones contra Irán, el mantenimiento del control iraní sobre el estrecho de Ormuz, la aceptación de la enriquecimiento de uranio, la eliminación de todas las sanciones primarias y secundarias, la derogación de todas las resoluciones contra Irán del Consejo de Seguridad de la ONU y del Organismo Internacional de Energía Atómica, el pago de compensaciones a Irán, la retirada de las fuerzas de combate estadounidenses de la región y el cese de la guerra en todos los frentes, incluido el Movimiento de Resistencia Islámica de El Líbano (Hezbolá).
El presidente estadounidense Donald Trump calificó el plan como “una base viable para negociar”.
La propuesta de 10 puntos también se remitió a Islamabad antes de las conversaciones, como fundamento para la negociación entre ambas partes.
Irán y Estados Unidos acordaron un alto al fuego de dos semanas el martes, 40 días después de que Estados Unidos e Israel lanzaran ataques contra la República Islámica mientras Teherán negociaba con Washington sobre su programa nuclear.
Irán respondió con fuerza a la agresión, atacando activos estadounidenses e israelíes en toda la región y aplicando un bloqueo casi total al estrecho de Ormuz. El tránsito por esta vía estratégica constituye uno de los temas principales en las negociaciones en Islamabad, centradas en un posible acuerdo para poner fin de manera definitiva a la guerra.
El cese de los ataques israelíes contra el Líbano fue otro requisito previo impuesto por Irán para las conversaciones. Este asunto formaba parte de la propuesta iraní que condujo al alto al fuego, aunque posteriormente Estados Unidos e Israel señalaron que el frente libanés no estaba incluido. Pakistán también confirmó esta inclusión.
Se informó que Israel había dejado de atacar la capital libanesa, Beirut, limitando sus ataques a zonas del sur del Líbano.
El equipo negociador iraní se reunió previamente en el día con el primer ministro pakistaní, Shehbaz Sharif, en Islamabad, antes de las conversaciones con Estados Unidos.
Otros funcionarios iraníes presentes en la delegación incluyen al ministro de Relaciones Exteriores, Seyed Abás Araqchi; al secretario del Consejo Supremo de Defensa Nacional, Ali Akbar Ahmadian; al director del Banco Central, Abdolnaser Hemati; así como a algunos miembros del Parlamento.
El vicepresidente estadounidense JD Vance también se reunió con el primer ministro pakistaní en Islamabad, acompañado por el enviado especial Steve Witkoff y el yerno del presidente Donald Trump, Jared Kushner.
La delegación iraní evaluará las posiciones estadounidenses, y posteriormente se tomará una decisión respecto a la continuidad de las conversaciones.
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