• Petroleros cerca de la isla iraní de Qeshm, en el estrecho de Ormuz, 28 de abril de 2026. (Foto: Getty Images)
Publicada: domingo, 10 de mayo de 2026 21:16

La gigante petrolera saudí Aramco ha afirmado que la disrupción en el estrecho de Ormuz retiró mil millones de barriles de petróleo del suministro mundial.

La compañía petrolera saudí Aramco sostiene que el mundo ha perdido aproximadamente mil millones de barriles de petróleo desde que la guerra conjunta de agresión de Estados Unidos e Israel contra Irán desencadenó las perturbaciones más graves jamás registradas en el transporte marítimo a través del estrecho de Ormuz.

El presidente y director ejecutivo de la estatal Aramco, Amin Nasser, declaró el domingo en un comunicado que los mercados energéticos mundiales necesitarán tiempo para recuperarse, incluso si el tránsito por esta vía marítima vital se reanuda de inmediato.

  1. Las reservas mundiales de petróleo alcanzan su nivel más bajo desde 2018

“Nuestro objetivo es simple: mantener el flujo de energía, incluso cuando el sistema está sometido a tensión”, declaró Nasser a Reuters.

Las interrupciones en el estrecho han provocado un fuerte aumento de los precios mundiales de la energía, con el crudo Brent, referencia internacional, cotizando en torno a los 100 dólares por barril, aproximadamente un 40 % más que antes de la guerra.

El director ejecutivo de Aramco ya había advertido anteriormente que el bloqueo continuado de esta vía marítima constituiría una “catástrofe” para los mercados petroleros mundiales.

“Si los flujos comerciales se reanudan de inmediato o hoy a través del estrecho de Ormuz, el mercado petrolero tardará algunos meses en reequilibrarse”, escribió en una declaración enviada por correo electrónico a Bloomberg.

“Pero si el comercio y el transporte marítimo continúan restringidos durante más de unas pocas semanas a partir de hoy, anticipamos que la interrupción del suministro persistirá y que el mercado no se normalizará hasta 2027”.

Como punto de tránsito clave para aproximadamente una quinta parte del suministro mundial de petróleo y gas, el estrecho de Ormuz se ha convertido en el escenario de la mayor disrupción jamás registrada desde que Estados Unidos e Israel lanzaron la guerra ilegal contra Irán a finales de febrero.

Desde entonces, las fuerzas armadas iraníes han colocado el estrecho corredor marítimo bajo un estricto control, bloqueando todos los buques vinculados con los dos agresores y sus aliados.

Irán ha afirmado reiteradamente que las perturbaciones de la navegación marítima en esta estratégica vía acuática son una consecuencia directa de la guerra impuesta por Estados Unidos e Israel contra la República Islámica.

Irán comenzó a aplicar controles mucho más estrictos el mes pasado tras el anuncio del presidente estadounidense, Donald Trump, de un bloqueo dirigido contra embarcaciones y puertos iraníes.

No obstante, las autoridades iraníes han establecido un mecanismo para supervisar el tráfico en el estrecho.

Bajo el nuevo sistema, del que informó primero Press TV, toda embarcación que solicite atravesar el estrecho recibirá instrucciones oficiales de tránsito emitidas por Teherán, mientras que el Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) advirtió que únicamente las rutas marítimas designadas por Irán serán consideradas seguras.

hnb