El presidente francés, Emmanuel Macron, durante una conferencia de prensa celebrada este domingo en Nairobi, capital de Kenia, afirmó que su gobierno nunca evaluó enviar fuerzas militares al estrecho de Ormuz para participar en operaciones contra Irán.
“Nunca se contempló realizar un despliegue, pero estamos preparados”, indicó el mandatario francés en la rueda de prensa conjunta con su homólogo keniano, William Rutoal, al referirse a los informes sobre una posible presencia militar franco-británica en el estrecho de Ormuz.
Según Macron, Francia y Reino Unido impulsan una misión “ad hoc” para facilitar el retorno de la navegación en coordinación con los países de la región, incluido Irán.
“Esa nunca ha sido la opción de Francia. Hemos establecido una misión ‘ad hoc’, codirigida con el Reino Unido, que ha reunido a 50 países y organizaciones internacionales para garantizar, en colaboración con Irán y reduciendo las tensiones con todos los países de la región y con Estados Unidos, la reanudación del tráfico marítimo y las rutas de transporte de fertilizantes, alimentos, gas, petróleo y otros productos, tan pronto como las condiciones lo permitan”, explicó el presidente del Ejecutivo francés.
Macron hizo estas afirmaciones después de que el viceministro iraní de Asuntos Exteriores, Kazem Qribabadi, alertara este domingo en la red social X a Reino Unido y Francia de que “la presencia de buques franceses, británicos o de cualquier otro país para apoyar potencialmente las acciones ilegales y contrarias al derecho internacional de Estados Unidos en el estrecho de Ormuz se enfrentará a una respuesta firme e inmediata”.
Francia y Reino Unido anunciaron recientemente el envío de buques de guerra al mar Rojo y al golfo de Adén para preparar una futura misión de cooperación conjunta destinada a reforzar la libertad de navegación en la región del estrecho de Ormuz, que se ha visto bloqueada tras la agresión estadounidense-israelí contra Irán.
Qaribabadi aseguró que la presencia de fuerzas “extrarregionales” bajo el pretexto de proteger la libertad de navegación constituye una “militarización de una vía marítima vital” y una escalada de la crisis en la región.
“La seguridad marítima no se garantiza mediante exhibiciones de poder militar, especialmente por actores que, mediante apoyo, participación o silencio frente a la agresión y el bloqueo, forman parte del problema”, agregó el diplomático iraní.
El vicecanciller iraní puso de manifiesto que el estrecho de Ormuz no es una zona bajo control de potencias externas y recalcó “el derecho de la República Islámica a ejercer soberanía sobre esta estratégica vía marítima y determinar su marco jurídico”.
hnb
