En un mensaje emitido este jueves con motivo del ʻDía Nacional del Golfo Pérsicoʼ, Masud Pezeshkian ha destacado la importancia histórica y estratégica del Golfo Pérsico y del estrecho de Ormuz, describiéndolos como una arteria clave para el comercio y la energía a nivel regional y global, así como un símbolo de la soberanía nacional iraní.
El mandatario ha elogiado la valentía de la Armada de Irán en defensa del país durante el reciente conflicto con Estados Unidos e Israel, señalando que el estrecho de Ormuz, “además de su función clave en la transferencia de energía, es un símbolo de la soberanía nacional y refleja el papel innegable de Irán en la garantía de la seguridad regional y global”.
President @drpezeshkian on #PersianGulf National Day: It reflects the deep bond between Iran’s identity and this strategic waterway. The Persian Gulf symbolizes resistance to past and present colonialism, and any attempt to blockade Iran is doomed to fail. #Iran https://t.co/aMiNbkcjdj
— Government of the Islamic Republic of Iran (@Iran_GOV) April 30, 2026
Ha denunciado que los adversarios del país han trasladado el ámbito de presión hacia las esferas económica y marítima, adoptando estrategias como el “bloqueo naval” y la restricción de rutas comerciales como herramientas contra Irán.
Sin embargo, Pezeshkian ha advertido que los enemigos no podrán imponer sus voluntades unilaterales al Golfo Pérsico, subrayando que la seguridad en esta región debe basarse en “la cooperación colectiva y el respeto mutuo a la soberanía de los países ribereños”.
Además, se realizó una ceremonia de homenaje con ofrendas florales en el lugar donde cayeron mártires —marineros de remolcadores— durante la guerra impuesta en el Golfo Pérsico.
— HispanTV (@Nexo_Latino) April 30, 2026
En consecuencia, ha señalado que cualquier intento de imponer un bloqueo o restricciones marítimas en esta zona “contraviene el derecho internacional y constituye una amenaza contra los intereses de los pueblos de la región, así como contra la paz y la estabilidad global, por lo que está destinado al fracaso”.
Asimismo, ha criticado la presencia militar extranjera en la región, señalando que no contribuye a la seguridad, sino que incrementa las tensiones y socava la paz sostenible.
En ese sentido, ha recordado que la presencia de bases militares de EE.UU. en los países del Golfo Pérsico no solo no garantizó su seguridad durante el reciente conflicto impuesto a Irán, sino que perturbó su seguridad. Ha enfatizado además que Irán considera legítimo responder a cualquier amenaza que tenga su origen en bases extranjeras.
El mandatario ha asegurado que Irán continuará comprometido con los principios de “libertad de navegación y seguridad marítima” —excepto frente a países hostiles—, insistiendo en que estas normas deben aplicarse respetando la soberanía iraní.
Ha advertido además que “cualquier situación de inseguridad en el Golfo Pérsico será responsabilidad de Estados Unidos y del régimen sionista”.
Finalmente, ha destacado que el Golfo Pérsico forma parte inseparable de la identidad nacional iraní y expresado su aspiración de que la región permanezca estable, segura y libre de injerencias externas.
Tras el fracaso de Washington en reabrir por fuerza el estrecho de Ormuz —cerrado por Irán como respuesta a la guerra estadounidense-israelí iniciada a finales de febrero— ya sea por su Armada o mediante una coalición internacional que nunca pasó a formarse, EE.UU. impuso un cerco naval a Irán para bloquear cualquier buque que entre o salga de cualquier puerto o instalación costera iraní a través de Ormuz.
Los funcionarios iraníes han afirmado que el bloqueo es ilegal y una violación de un alto el fuego de dos semanas que entró en vigor el 8 de abril, el cual fue extendido unilateralmente por Washington, antes de que expirara el 22 de abril.
La República Islámica de Irán ha declarado que el estrecho de Ormuz permanecerá cerrado hasta que Washington levante por completo el bloqueo naval.
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