Esmail Baqai ha denunciado este miércoles que revocar la ciudadanía en Baréin, bajo el pretexto de simpatizar con la República Islámica de Irán y expresar repudio a los crímenes de Estados Unidos e Israel contra el pueblo iraní, constituye una flagrante violación de los derechos humanos y una muestra del enfoque discriminatorio de los gobernantes de Manamá hacia su propio pueblo.
Este tipo de acciones —subraya el vocero iraní— se enmarca en la aplicación de “castigos inhumanos contra el pueblo auténtico de Baréin” por parte de la corona gobernante.
Baqai ha señalado que el “Gobierno de Baréin no puede, con esta campaña de desinformación, desviar la opinión pública de su país y de la región de su responsabilidad directa en el apoyo y la complicidad con los agresores estadounidenses-israelíes contra el pueblo iraní”.
El lunes, el Ministerio del Interior de Baréin informó de la revocació de la ciudadanía a 69 personas y sus familias por “expresar apoyo a los ataques (de represalia) de Irán” contra activos militares de EE.UU. y el régimen de Israel en toda Asia Occidental, en el contexto de la guerra de agresión contra la nación iraní.
El movimiento opositor Al-Wefaq declaró que “estas decisiones son injustas, inhumanas y carecen de acusaciones específicas, constituyendo una forma de castigo colectivo”.
El martes, el Reino de Baréin condenó a cinco personas a cadena perpetua y a otras 25 a 10 años de cárcel por lo que consideró espionaje a favor de Irán. La fiscalía dijo que otras 25 personas fueron sentenciadas por separado a 10 años cada una por apoyar al país persa.
El régimen gobernante de Al Jalifa, que ha perseguido históricamente a los chiíes y a los activistas pro-democracia en Baréin, ha intensificado sus medidas represivas desde el inicio de la ofensiva de EE.UU. e Israel contra Irán el 28 de febrero.
Por su parte, la organización pro derechos humanos Human Rights Watch advirtió en marzo que Baréin ha experimentado una escalada documentada de la represión desde que comenzó el conflicto, incluidas detenciones vinculadas a protestas pacíficas, expresiones contra la guerra o la difusión de imágenes en internet.
Las autoridades de Baréin han descrito las operaciones de misiles y drones iraníes contra los intereses estadounidenses en el país como un ataque a su soberanía, y han adoptado la posición más dura entre los miembros del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG-integrado por los países árabes ribereños del Golfo Pérsico) contra Teherán.
Irán había alertado a los países de la región que no permitan usar su territorio para ataques contra la República Islámica de Irán y que consideraría cualquier base estadounidense o israelí un objetivo legítimo.
El pasado marzo, Irán expresó una fuerte protesta ante la ONU por el uso de los territorios y espacios aéreos de sus vecinos por parte de EE.UU. para realizar ataques.
ncl
