• Reza Pahlavi, hijo exiliado del depuesto monarca iraní, rociado con salsa de tomate en Berlín, capital de Alemania, 24 de febrero de 2026.
Publicada: miércoles, 29 de abril de 2026 14:25

Un exoficial de la CIA calificó a Reza Pahlavi, hijo exiliado del depuesto monarca iraní, de “un playboy” que “no está capacitado para liderar nada”.

En una entrevista con el programa del periodista estadounidense Tucker Carlson, John Kiriaku, un ex oficial de la Agencia Central de Inteligencia (CIA, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos, indicó el lunes abiertamente que “Reza Pahlavi no está capacitado para liderar nada”.

“Es un mujeriego. Tuvo una aventura con la esposa de su hermano”, dijo y luego añadió que “de hecho, su hermano recurrió a las drogas y se suicidó”, en referencia a Alireza Pahlavi, el hermano menor de Reza, quien se quitó la vida en Estados Unidos en enero de 2011 a los 44 años tras una larga lucha contra la depresión, según indicó su familia en ese momento.

Según los informes, Leila Pahlavi, hermana de Reza, murió presuntamente por una sobredosis en 2001 en una habitación de hotel en Londres a los 31 años.

Kiriaku también afirmó que la propia esposa de Reza Pahlavi “está teniendo actualmente una aventura muy pública con su entrenador personal”. 

Este ex oficial de la CIA declaró que la prensa parisina está enloquecida con esto y ha publicado fotos de los dos constantemente.

“Es humillante en cualquier cultura, y más aún en una cultura iraní que se supone muy piadosa y musulmana”, añadió Kiriakou.

Además, Reza Pahlavi ha dicho repetidamente —más recientemente en el pódcast de Patrick Bet-David— que no piensa regresar a Irán. Ha hecho su vida aquí, es muy rico, sus hijos son estadounidenses y no tiene ninguna razón para volver a Irán.

“Bien, entonces, ¿por qué estamos hablando de usted?”, preguntó al respecto el exoficial de la CIA.

Reza Pahlavi ha vivido fuera de Irán durante casi cinco décadas, y sus críticos se burlan de la idea de que se posicione seriamente como futuro líder del país.

 

Según un informe de The New York Times publicado a principios de mes, altos funcionarios estadounidenses informaron al presidente Donald Trump que el supuesto plan de “cambio de régimen” del primer ministro israelí Benjamín Netanyahu para Irán —que incluía a Pahlavi como posible figura central— era “una farsa”.

El informe también señaló que los disturbios violentos que ocurrieron en Irán en diciembre —durante los cuales Trump publicó su controvertido mensaje “La ayuda está en camino” dirigido a manifestantes pro-Pahlavi— habrían sido interpretadas por algunos analistas como parte del plan de ataque militar al país persa.

En el marco de un debate más amplio sobre la política exterior, Tucker Carlson preguntó a John Kiriakou cómo un presidente suele evaluar las consecuencias de declarar la guerra a otro país, en referencia a la agresión de Estados Unidos contra Irán que comenzó el 28 de febrero.

Kiriakou señaló que había escuchado quejas en el Golfo Pérsico y en Europa porque los aliados de Estados Unidos no habrían sido consultados, añadiendo que “la única consulta aparente que se estaba llevando a cabo era con los israelíes, y los israelíes realmente querían que esto se hiciera”.

Cuando Carlson le preguntó si la falta de consultas con los aliados europeos reflejaba prioridades alineadas con Israel, Kiriakou respondió: “Me duele decirlo, pero la verdad es que sí”. Aunque reconoció que Israel es un aliado cercano, agregó que en ocasiones Estados Unidos actúa más en función de los intereses israelíes que de los propios.

También comentó que los israelíes, naturalmente, “se enfurecerán” con posturas de países europeos como Irlanda, España o Italia, pero que Estados Unidos debería permitir esas reacciones y luego actuar en su propio beneficio. “Siento que no estamos haciendo eso… estamos actuando en función de lo que Israel quiere”, concluyó Kiriakou.

El 28 de febrero, Estados Unidos e Israel lanzaron una guerra a gran escala y no provocada contra Irán, asesinando al Líder de la Revolución Islámica, el ayatolá Seyed Ali Jamenei, y a varios comandantes militares de alto rango, así como a cientos de civiles.

En respuesta, las Fuerzas Armadas iraníes llevaron a cabo 100 oleadas de ataques con misiles y drones contra objetivos militares estadounidenses e israelíes durante 40 días, causando daños significativos.

El 8 de abril, cuarenta días después del inicio de la guerra, entró en vigor un alto el fuego de dos semanas negociado por Pakistán, que posteriormente fue prorrogado unilateralmente por Washington.

zas/tmv