En un mensaje de audio dirigido al pueblo iraní, el presidente del Parlamento de Irán, Mohamad Baqer Qalibaf, ha enfatizado que desde el primer día de la guerra impuesta, el enemigo ha puesto en marcha numerosos planes que la nación iraní ha frustrado uno a uno.
Ha dejado claro que el primer día, el enemigo intentó, mediante el asesinato del Líder de la Revolución Islámica, el ayatolá Seyed Ali Jamenei, y de los comandantes militares, acabar con el sistema en tres días, pero fracasó.
Según Qalibaf, después intentaron destruir el sistema ofensivo del país, pero con el paso del tiempo vieron que el lanzamiento de nuestros misiles y drones continuaba y avanzaba con fuerza. Luego avanzaron hacia la “venezolanización” de Irán, y volvieron a fracasar, ha agregado.
“Intentaron activar a los separatistas en el oeste del país, lo cual, gracias a Dios y al esfuerzo de las fuerzas militares y de inteligencia, también fracasó”, ha declarado el presidente del Parlamento iraní.
‼️ El presidente del Parlamento de Irán, Mohamad Baqer Qalibaf, destaca que los responsables militares y políticos de la República Islámica están avanzando con total unidad en torno a las órdenes del Líder de la Revolución Islámica, el ayatolá Seyed Moytaba Jamenei. pic.twitter.com/FhKz7WONIX
— HispanTV (@Nexo_Latino) April 29, 2026
Tras meses de planificación y de ataques a bases de seguridad del país durante la guerra, diseñaron un golpe de Estado para el “Chaharshanbe Suri” (traducido literalmente como “Miércoles Rojo”, es un antiguo festival persa que se celebra en el último miércoles del año iraní) el 17 de marzo de 2026, pero “el pueblo de Irán les dio una gran bofetada de forma unificada”.
Qalibaf ha añadido que el enemigo intentó introducir fuerzas en el país y probó este plan en Isfahán, pero terminó convirtiéndose en el escándalo de “Tabas 2”.
“Cada uno de estos planes podía haber derrocado a un país, pero la nación iraní, con el apoyo de la gracia divina, ha logrado hacer fracasar uno por uno estos planes enemigos”, ha declarado el funcionario iraní.
Ha reiterado que esta derrota del enemigo tenía una base sociopolítica, sin la cual ningún éxito habría sido posible, y esa fue la presencia coherente y activa del pueblo.
Mientras tanto, ha subrayado que “el enemigo ha entrado en una nueva fase y quiere activar la presión económica y la división interna mediante el bloqueo naval y la manipulación mediática para debilitarnos o incluso provocar nuestro colapso desde dentro”.
Qalibaf ha indicado que el presidente de EE.UU., Donald Trump, “divide explícitamente al país en dos grupos: los intransigentes y los moderados, e inmediatamente después habla de un bloqueo naval para someter a Irán mediante la presión económica y la discordia interna”.
“La única forma de enfrentar esta nueva conspiración del enemigo es una sola, mantener la unidad. Desde el primer día hasta hoy, la unidad ha sido el antídoto contra todos los complots enemigos, y hoy, con el nuevo diseño del enemigo, su importancia es aún mayor; cualquier acción que genere división forma parte directamente de este nuevo plan”, ha dicho.
Al expresar que como alguien que está en el terreno, quiere decirle al pueblo de Irán que no se preocupe ya que los responsables siguen completamente las órdenes del Líder de la Revolución, el ayatolá Seyed Moytaba Jamenei, Qalibaf ha destacado que la nación iraní puede tener la certeza de que, “con plena unidad entre los responsables militares y políticos, estamos avanzando en nuestros trabajos, y nuestro eje de unidad son las órdenes del Líder de los musulmanes”.
Al final, Qalibaf ha señalado que con el conocimiento que tiene del pueblo de Irán, asegura que “este pueblo, con la ayuda de Dios, también derrotará este plan engañoso del enemigo y lograremos una victoria brillante en esta guerra”.
El 28 de febrero, Estados Unidos e Israel lanzaron una guerra a gran escala y no provocada contra Irán, asesinando al Líder de la Revolución Islámica, el ayatolá Seyed Ali Jamenei, y a varios comandantes militares de alto rango, así como a cientos de civiles.
En respuesta, las Fuerzas Armadas iraníes llevaron a cabo 100 oleadas de ataques con misiles y drones contra objetivos militares estadounidenses e israelíes durante 40 días, causando daños significativos.
El 8 de abril, cuarenta días después del inicio de la guerra, entró en vigor un alto el fuego de dos semanas negociado por Pakistán, que posteriormente fue prorrogado unilateralmente por Washington.
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