El Ministerio del Interior de Baréin ha anunciado este lunes en un comunicado que el reino del Golfo Pérsico ha revocado la ciudadanía a 69 personas y sus familias por “expresar apoyo a los ataques (de represalia) de Irán” contra activos militares de EE.UU. y el régimen de Israel en todo Asia Occidental, en el contexto de la guerra de agresión contra la nación iraní.
La cartera bareiní del Interior ha indicado que los individuos también publicaron mensajes en plataformas de redes sociales “glorificando y simpatizando con” los movimientos de Resistencia regionales.
El comunicado ha indicado que aquellos a quienes se les retiró la ciudadanía “socavaron la seguridad nacional al publicar contenidos en línea, lo que generó inestabilidad y puso en peligro el orden público”.
🇧🇭 Baréin revoca ciudadanía a 69 personas por “simpatizar” con Irán
— HispanTV (@Nexo_Latino) April 27, 2026
🔴 Baréin ha revocado la ciudadanía a 69 personas por “simpatizar y glorificar” los ataques de represalia de Irán contra objetivos estadounidense-sionistas en este país árabe y otros Estados del Golfo Pérsico. pic.twitter.com/nx6RiBguZo
Al-Wefaq tilda de “castigo colectivo” la medida “inhumana” de Al Jalifa
El movimiento opositor Al-Wefaq, en respuesta a la decisión de las autoridades bareiníes de revocar la ciudadanía a 69 ciudadanos, incluidos sus familias, bajo la acusación de solidaridad con Irán, declaró que “estas decisiones son injustas, inhumanas y carecen de acusaciones específicas, constituyendo una forma de castigo colectivo”.
Al-Wefaq subrayó que “el régimen de Baréin ha despojado de su ciudadanía a niños, recién nacidos y mujeres bajo el pretexto de su vinculación con sus padres, eliminando prácticamente a familias completas de los registros civiles. Esto equivale a una especie de ejecución (eliminación) moral y civil”.
El mes pasado, un grupo de oposición bareiní denunció que las autoridades del reino del Golfo Pérsico habían torturado hasta la muerte a un joven llamado Seyed Mohamad al-Musawi mientras intentaban obtener una confesión de él en contra de Irán.
Las noticias y las imágenes de la tortura hasta la muerte de Musawi han desatado la ira en Baréin, con varias figuras de la oposición, incluido el secretario general adjunto de la Sociedad al-Wefaq, el sheij Husein al-Daihi, condenando rotundamente la atrocidad.
El régimen gobernante de Al Jalifa, que ha perseguido históricamente a los chiíes y a los activistas pro-democracia en Baréin, ha intensificado sus medidas represivas desde el inicio de la ofensiva de EE.UU. e Israel contra Irán el 28 de febrero.
El aparato de seguridad y legal de Baréin ha arremetido contra los jóvenes manifestantes bajo falsos pretextos de espionaje para Irán, y ha señalado a algunos de ellos como presuntos miembros de grupos anti-gubernamentales vinculados a Teherán.
Según fuentes informadas sobre el asunto, las autoridades bareiníes han secuestrado a unas 200 personas bajo cargos falsos de espionaje para Irán desde el comienzo de la guerra.
Las autoridades de Baréin han descrito las operaciones de misiles y drones iraníes contra los intereses estadounidenses en el país como un ataque a su soberanía, y han adoptado la posición más dura entre los miembros del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG-integrado por los países árabes ribereós del Golfo Pérsico) contra Teherán.
Irán había alertado que cualquier lugar desde el que se origine una agresión contra la República Islámica de Irán será considerado un objetivo legítimo para el país. Sobre esta misma base, Irán atacó las bases que Estados Unidos utilizaba como punto de partida para la agresión contra la República Islámica.
El pasado marzo, Irán expresó una fuerte protesta ante la ONU por el uso de los territorios y espacios aéreos de sus vecinos por parte de EE.UU. para realizar ataques.
zas
