“La historia registrará que la nación iraní hundió a la superpotencia estadounidense en el Golfo Pérsico y el mar de Omán”, declaró el miércoles el general de división Mohsen Rezai, miembro del Consejo de Discernimiento del Sistema de Irán y también excomandante del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI).
“El personal militar estadounidense advierte que, si su país continúa la guerra, existe la posibilidad de que sus buques sean hundidos y sus soldados mueran”, afirmó.
En caso de una nueva agresión, —agregó Rezai— Estados Unidos “debería esperar que capturemos a un gran número de sus fuerzas”.
“Si el Congreso (estadounidense) decide no ir a la guerra, Trump podrá culpar al Congreso y a los demócratas. Si el Congreso apoya continuar la guerra, Trump les atribuirá las consecuencias de prolongarla”, analizó el asesor persa.
Sin embargo, el funcionario afirmó que “la opción menos costosa” para Estados Unidos sería aceptar las diez condiciones que Irán ha establecido para lograr una solución a la situación.
Las condiciones incluyen la conclusión definitiva de cualquier caso de agresión contra la República Islámica, el cese de la agresión en todos los frentes, el levantamiento de las sanciones ilegales y el pago de indemnizaciones.
Mientras tanto, Rezai desmintió categóricamente los rumores difundidos por Estados Unidos y sus aliados sobre el estado de salud del Líder, Seyed Moytaba Jamenei, describiéndolo como “joven, sano y enérgico”, y afirmando que “está gestionando los asuntos del país con prudencia”.
La República Islámica, remarcó, está decidida a vengarse de los adversarios por el martirio del anterior Líder, el ayatolá Seyed Ali Jamenei, que fue blanco de ataques en las primeras etapas de la agresión.
“La venganza por el Líder mártir sigue vigente y no se consumará sino con la eliminación de Israel”, remarcó.
En referencia a sumisión de Estados Unidos a la presión ejercida por el régimen israelí para unirse a la agresión con el fin de intentar materializar las ambiciones de Tel Aviv, Rezai indicó que la agresión había demostrado ciertas realidades, entre ellas que Trump se había convertido en “un sacrificio por Israel”.
Otra realidad que surgió de la guerra fue que “Europa está separando su camino del de Estados Unidos”, dijo Rezai aludiendo a la negativa de los aliados europeos de Estados Unidos a contribuir directamente a la agresión y a sus dudas sobre la capacidad de Washington para “protegerlos”.
Irán y EE.UU. alcanzaron una tregua de dos semanas el pasado 7 de abril tras 40 días de intenso intercambio de fuego, la cual fue prorrogada indefinidamente por Washington para negociaciones que no progresaron por las demandas excesivas y el bloqueo naval. Teherán ha dejado claro que, si bien mantiene su compromiso con la diplomacia, no negociará mientras exista el cerco u otra amenaza.
ght/ncl
