Autocracia
Uso el término de autocracia para definir a los EAU por constituir una forma de gobierno, donde el poder supremo se concentra en un grupo reducido, en este caso los jeques de siete emiratos, cuyas decisiones no están sujetas a restricciones legales externas ni a mecanismos de control popular. La concentración de los poderes ejecutivo, legislativo y judicial está en manos de un Consejo federal con limitaciones e incluso eliminación de la libre expresión, prensa y asociación. Una forma de gobierno donde se amenaza y se persigue a la oposición.
Se trata de una federación de siete emiratos, dotados de uno de los per cápita más altos del mundo, gracias, principalmente a la explotación del petróleo y el gas, pero también a la dinámica irrupción de la llamada industrias de servicios y el turismo. Una unión de estados regidos por jeques hereditarios donde la población carece de derechos políticos y donde existe la trata de personas junto a la violencia y abusos contra la niñez (2).
Los EAU es un actor internacional donde las detenciones arbitrarias, torturas y desapariciones son cotidianas. Una política de represión continua que ha significado informes internacionales de exigencias del fin de esa represión y avanzar en el respeto de los derechos humanos de su población, incluyendo el respeto a las condiciones laborales de la enorme mayoría de los expatriados que laboran allí, especialmente ciudadanos provenientes de la India, Bangladesh y Paquistán.
En un informe publicado por organismos internacionales, se denuncia que, los EAU condenaron injustamente a medio centenar de ciudadanos emiratíes, que habían sido acusados dos décadas atrás, en el juicio masivo más grande del mundo, muchos de los cuales ya cumplían condenas de prisión efectivas y enormemente gravosas.
Para limpiar esta imagen represiva, las autoridades de los EAU han promovido una imagen pública de tolerancia y apertura mediante la organización de eventos internacionales como la COP28, premios de Fórmula UNO, auspicios a eventos futbolísticos, al mismo tiempo que restringen el escrutinio de sus flagrantes violaciones sistemáticas de los derechos humanos. Sumemos a lo mencionado a los trabajadores migrantes en los EAU que se enfrentan a abusos generalizados y a la exposición a peligrosos riesgos para la salud relacionados con el calor (3).
La política totalitaria ejercida por los siete emiratos tiene como objetivo cualquier tipo de acción que socave a esta unión de estados y los privilegios de la casta gobernante que, hace apenas 60 años representaba una sociedad que vivía en condiciones de enorme pobreza encima de un pozo de riqueza que sólo comenzaría a ser beneficioso para un porcentaje ínfimo de sus habitantes a partir de la independencia de Gran Bretaña.
Los EAU tiene como política represiva activa la imposición de severas restricciones al ejercicio de derechos políticos, económicos y sociales básicos: libertad de expresión, asociación y reunión. Persecución a todo aquel que sea crítico de esas restricciones y en general de las violaciones a los derechos humanos de la población emiratí. Los perseguidos, incluyendo a trabajadores expatriados, cumplen largas condenas en prisiones tras juicios injustos por cargos vagos y generales que violan sus derechos más básicos.
EAU es aliado estrecho de Estados Unidos y el régimen israelí que goza, a pesar de la evidencia de su práctica violatoria de los derechos humanos de ciudadanos y expatriados, de todo el apoyo de Washington principalmente por ser una pieza importante en el tablero de dominio hegemónico occidental en la zona. A través de la presencia de bases militares en territorio emiratí y ser uno de los principales clientes del complejo militar industrial estadounidense y un sostén en el proceso de normalizar relaciones con el régimen genocida israeli.
Una conducta encubridora y de apoyo en esa despreciable “purificación” de la derruida imagen de la casta gobernante de los EAU. A pesar de que existen informes del propio departamento de estado de la nación norteamericana, donde se señala expresamente que no se registran cambios significativos en la situación de los derechos humanos en esta autocracia, contando para ello con recomendaciones, informes y declaraciones. Nada sirve cuando se trata de condenar a los amigos, socios y aliados de los poderes hegemónicos y arrogantes.
En uno de esos informes se señala, expresamente “Entre los problemas importantes relacionados con los derechos humanos se incluyeron informes fidedignos de: desapariciones; arrestos o detenciones arbitrarias; represión transnacional contra personas en otro país; graves restricciones a la libertad de expresión y a la libertad de prensa, incluida la censura; y la prohibición de sindicatos independientes o restricciones significativas o sistemáticas a la libertad de asociación de los trabajadores. El gobierno no tomó medidas creíbles para identificar y castigar a los funcionarios que cometieron abusos contra los derechos humanos” (4).
Muestra evidente de la hipocresía del régimen estadounidense que, al mismo tiempo que critica es también participe de esas violaciones de los derechos humanos. Característica particular y referente del régimen estadounidense que ha señalado, a través de su mandatario, en una entrevista dada en el mes de enero del 2026 a The New York Times y refrendado por gran parte de los medios del mundo que, no necesita el derecho internacional y que su poder como presidente de Estados Unidos solo está limitado por su “propia moral” y su “propia mente” (5).
Geopolítica
No es casual que los EAU sea un socio preferencia de Washington. Ya que es el séptimo comprador mundial de armas en el mundo —principalmente armas estadounidenses— y que su política exterior sea tan agresiva e intervencionista en apoyo de los objetivos de los gobiernos estadounidenses en el mundo
Efectivamente, los EAU es activo partícipe de cuanta invasión, agresión o desestabilización se ejecuta en Asia Occidental, el Magreb o el cuerno africano, donde ha instalado cinco bases militares en Yibuti, Somalia, Eritrea e islas adyacentes, cuyo uso en común se ha gestionado con el régimen sionista acrecentando las presiones contra Yemen, con el objetivo compartido con la alianza imperial sionista de controlar —en pleno proceso de agresión contra Irán— el estrecho Bab El-Mandeb, referente marítimo junto al estrecho de Ormuz.
El papel desestabilizador de EAU se expresa más allá de Asia occidental. Lo encontramos también en el continente africano, ampliando su acción militar en el Magreb, donde dotó de poder aéreo, entrega de armas y pago a las milicias del mariscal Jalifa Haftar en Libia y su denominado Ejército Nacional Libio (ENL), en lucha contra el Gobierno de Acuerdo Nacional (GAN) en el oeste del país. Un respaldo en armas, drones, sistemas de defensa aérea y el uso de combatientes extranjeros pagados generosamente, convirtiendo a Libia en un Estado fallido.
Los contratos con mercenarios sudaneses, empleados en Libia, tiene también un campo de trabajo en Yemen al igual que el propio Sudán donde el dinero y armas emiratí a las milicias designadas como Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR) liderada por Mohamed Hamdan Dagalo (Hemedti), representan un elemento central en la actual crisis en el país africano, marcada por intereses geopolíticos y económicos.
Informes de investigadores de la Organización de Naciones Unidas (ONU) denuncian a EAU como el principal aliado y proveedor de armas y suministros militares de las FAR (6) a través de la frontera con Chad. Un sostén criminal que tiene como resultado el genocidio de miles de personas en la región de El Fasher y Darfur en aras de apoderarse de la producción del oro, control de la distribución petrolera y dotarse de acceso al mar Rojo.

Las denuncias incluso alcanzan a Latinoamérica pues investigaciones publicadas por el medio BBC de Londres han señalado que los EAU ha contratado como mercenarios a ex militares colombianos. Reclutados, reclutados originalmente para proteger infraestructura en EAU, pero enviados, posteriormente a Sudán. La investigación del medio británico ha demostrado que estos mercenarios han participado, activamente, en acciones genocidas como fue la toma ciudad de El Fasher “La investigación, realizada por la organización de análisis de seguridad Conflict Insights Group (CIG), utilizó datos obtenidos del rastreo de teléfonos móviles de los combatientes colombianos” (7).
Recordemos lo que significó la política desestabilizadora de los EAU contra los Hermanos Musulmanes en Egipto, con el financiamiento a los activistas y militares que finalmente derrocaron el gobierno de Muhamad Mursi y llevó al gobierno al general Abdel Fatah al-Sisi, actual presidente egipcio. A lo que hay que sumar el sustento proporcionado a la coalición de países que durante ocho años (desde el año 2015) agredieron a Yemen – en alianza con Arabia saudí - y que hoy significa sostener los esfuerzos bélicos apoyando al llamado Consejo de Transición del Sur (CTS) una facción secesionista en contra del gobierno prooccidental apoyado por Riad. Son más de 100 mil milicianos quienes reciben el generoso y criminal financiamiento desde la autocracia Emiratí.
No podemos olvidar tampoco el financiamiento, apoyo en armas y logística —durante los años de lo que occidente denominó la primavera árabe— a decenas de grupos terroristas salafistas, tanto en Irak como en Siria , en estrecho apoyo a la política de fragmentación llevada a cabo por Estados Unidos. Los EAU se ha comportado, así como un pequeño pero belicoso actor internacional, que ha tenido que revisar esa política de intervención al amparo de fracasos, sobre todo en Yemen, donde las fuerzas de la resistencia de Ansarolá generaron daños apreciables a las tropas pagadas por los EAU.
Adicionemos su papel como proxy de Washington y el sionismo con su fuerte política antiraní, que significó, por ejemplo, el aislamiento y presión contra Catar, cuyo Gobierno había explicitado la necesidad de acercar las posiciones con Teherán —en claro antagonismo con la casa Al Saud y el trabajo soterrado del sionismo— y acceder a mayores grados de soberanía respecto a Occidente.
Petróleo
Es esta Federación de Estados llamada EAU la que ha anunciado su salida de la llamada Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y de la denominada OPEP + que controlan el 33 % de la producción mundial del petróleo. Una decisión que se hará efectiva a partir del 1 de mayo de 2026, en medio de tensiones geopolíticas y económicas.
Emiratos Árabes Unidos produce 3.2 millones de barriles de petróleo diarios con posibilidad de ampliarlo a 5 millones. Representa el 1.5 % de la producción mundial. Una monarquia ribereña del Golfo Pérsico, aliado de Estados Unidos y en pleno proceso de normalización de sus relaciones con el régimen sionista israelí.

Unos EAU en creciente enemistad con Arabia saudí que ha pasado de ser aliados a enemigos en el proceso de agresión e interés en controlar Yemen, como también en influencias en zonas más alejadas como es el caso de Libia y Sudán donde he mencionado la monarquía emiratí apoya militar y financieramente el genocidio en Darfur y El Fasher a milicias que le permitan controlar el oro, petróleo y el acceso al mar Rojo
La monarquia emiratí decide salir de la OPEP por las presiones de su aliado estadounidense que, bajo la presidencia de Donald Trump les exige a sus socios del Golfo Pérsico que eleven la producción de petróleo y bajen los precios Esto es, bajo la doctrina trumpiana de contar con “energía abundante y barata” en directo beneficio de sus transnacionales energéticas.
La excusa de la medida tomada por EAU y que entra en vigor este viernes 1 de mayo se explicita con el propósito de “obtener una flexibilidad absoluta en la gestión de sus recursos de crudos”. El ministro de Energía, Suhail Al Mazrouei, ratificó que la determinación se tomó sin consultas previas con los socios históricos del grupo, incluida su rival, Arabia Saudita, lo que representa una fractura significativa en la estrategia de cuotas que tradicionalmente ha sostenido los precios internacionales (8).
Como tercer mayor productor de crudo, dentro de la OPEP, la salida de los EAU podría debilitar la fijación de precios si eso lleva aparejado, por ejemplo, el aumentar la producción diaria, llegando a 5 millones de barriles diarios. Un elemento que podría reconfigurar la política de alianza al interior del cartel petrolero, que está enfrentando un período de volatibilidad tras la guerra de agresión de Estados Unidos y el sionismo israelí contra Irán. Recordemos que, en el mes de marzo, producto de esta agresión criminal, la producción de petróleo se redujo en un 27,5 %.
Los mercados energéticos anticipan aumento de precios en el crudo, que podría verse incrementado aún más por las crónicas amenazas de Trump y los suyos, respecto a volver a atacar a la República Islámica de Irán. La incertidumbre se abate sobre los países occidentales, testigos de la manera en que se defiende la soberanía de un pueblo, como lo hace Irán, a través del control del estrecho de Ormuz y la posibilidad cierta de hacerlo, igualmente con su aliado yemení como es Ansarolá, en el estrecho Bab El-Mandeb.
Resulta evidente que la salida de los EAU de la OPEP significará revisar otros ámbitos de alianza regional e internacional donde la federación de emiratos se encontraba participando como es la Liga árabe y el denomiando Consejo de Cooperación del Golfo que, tradicionalmente ha sido un rival de Irán en estrecha alianza con Estados Unidos y el régimen judío sionista israelí. La postura firme de Irán es un elemento clave a la hora de entender, igualmente, la fractura de visiones y obediencias a poderes hegemónicos de estos socios autocráticos enclavados en el Golfo Pérsico.
Pablo Jofré Leal
Periodista. Analista Internacional
Articulo para HispanTV
- Uso el término autocracia en virtud de la definición de este concepto Formado el año 1971 los denominados Emiratos Árabes Unidos están compuestos por siete emiratos: Dubái, Sharjah, Fujairah, Umm Al Quwain, Abu Dabi y Ajmán y Ra´s al Khaimah que se unió el año 1972. Independizados del llamado protectorado británico crearon esta federación gobernados por un Consejo Supremo Federal compuesto por representantes de los siete emiratos. El presidente del país suele ser el emir de Abu Dabi, y el primer ministro, el emir de Dubái. Abu Dabi, es la capital de los Emiratos Árabes Unidos, el emirato más grande de la federación ocupando el 85% del territorio de 80 mil kilómetros cuadrados y contribuyendo con la mayor parte de la economía emiratí con el petróleo, industria turística, turismo y las finanzas como sectores claves.
- En abril del año 2025, tras una visita a EAU, la relatora especial de la ONU sobre la venta y la explotación sexual de los niños concluyó que el gobierno podía hacer más para alentar las denuncias de abuso sexual y violencia contra menores. https://www.amnesty.org/es/location/middle-east-and-north-africa/middle-east/united-arab-emirates/report-united-arab-emirates/
- https://www.hrw.org/world-report/2025/country-chapters/united-arab-emirates
- https://www.state.gov/reports/2024-country-reports-on-human-rights-practices/united-arab-emirates
- https://www.theguardian.com/us-news/2026/jan/08/trump-power-international-law
- https://www.theguardian.com/global-development/2025/apr/14/leaked-un-experts-report-raises-fresh-concerns-over-uaes-role-in-sudan-war
- https://www.bbc.com/mundo/articles/crl166736zeo
- https://espanol.almayadeen.net/noticias/politica/2168358/emiratos-arabes-unidos-anuncia-su-salida-de-la-opep-y-la-ope
