• La reunión entre el canciller iraquí, Fuad Husein (decha.) y enviado especial de EE.UU. para Siria e Irak, Tom Barrack, 23 de febrero de 2026.
Publicada: martes, 24 de febrero de 2026 11:44

El canciller iraquí calificó la formación del nuevo gobierno del país como un “asunto interno”, semanas después de que EE.UU. amenazó con retirar su apoyo a Bagdad.

Durante una reunión con el embajador de Estados Unidos en Turquía y enviado especial para Siria e Irak, Tom Barrack, en Bagdad (capital iraquí), Fuad Husein enfatizó el lunes “la importancia de mantener la comunicación y la coordinación en la próxima fase hasta que finalice el proceso de formación del gobierno iraquí”, según el comunicado emitido por la Cancillería de Irak.

El mes pasado, la principal alianza chií de Irak, que tiene mayoría parlamentaria, anunció la nominación del exprimer ministro Nuri al-Maliki para el cargo de primer ministro.

A principios de febrero, un asesor del gobierno iraquí reveló que Washington había enviado un mensaje al ‘Marco de Coordinación’, advirtiendo de posibles sanciones estadounidenses si el bloque procedía con la candidatura de Al-Maliki.

 

Según la fuente, la parte estadounidense amenazó con sanciones contra la Organización Estatal de Comercialización de Petróleo, el Banco Central de Irak, así como los sectores de seguridad y diplomáticos, además de figuras políticas y funcionarios actuales y anteriores.

El asesor sugirió que las sanciones económicas podrían implicar restricciones a las exportaciones de petróleo iraquí, restricciones al acceso del gobierno iraquí a dólares estadounidenses o sanciones a los bancos e instituciones financieras.

En este contexto, las medidas podrían resultar en una paralización casi total del comercio internacional y en inmensos desafíos para el desembolso de los salarios del sector público.

El lunes, Al-Maliki, en una entrevista con AFP, afirmó que no retirará su candidatura a pesar de las amenazas del presidente estadounidense, Donald Trump, de poner fin a todo el apoyo de Washington a Irak si asume el puesto de primer ministro.

Al-Maliki destacó que no tiene “ninguna intención” de retirarse por respeto a su país. “Nadie tiene derecho a decir por quién podemos o no votar (…) no me retiraré hasta el final”, recalcó.

De igual manera, declaró que los países tienen derecho a establecer condiciones en sus relaciones con Irak.

Al-Maliki se desempeñó como primer ministro de Irak de 2006 a 2014, como vicepresidente del país de 2014 a 2015 y nuevamente de 2016 a 2018. Actualmente, él dirige el movimiento político Partido Islámico Dawa.

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