• Edificio del Banco Central de Irak, en Bagdad, la capital.
Publicada: sábado, 24 de enero de 2026 10:43

EE.UU. ha advertido a Irak de bloquear el acceso de este país a sus ingresos petroleros si incluye en el futuro gobierno a facciones políticas proiraníes.

La agencia de noticias británica Reuters, citando a tres funcionarios iraquíes y una fuente familiarizada con el asunto, informó el jueves que la advertencia fue repetida en diferentes ocasiones durante los últimos dos meses por el encargado de negocios de Estados Unidos en Bagdad, Joshua Harris, durante reuniones con funcionarios iraquíes y líderes chiíes influyentes.

La amenaza forma parte de la renovada campaña de “máxima presión” del presidente estadounidense, Donald Trump, destinada a presionar a Irán mediante la ampliación de las sanciones económicas, incluidas restricciones a las exportaciones de petróleo iraní.

Trump amenazó también recientemente que Estados Unidos recurriría a una agresión militar contra Irán en caso de que la República Islámica se enfrentara a las esporádicas protestas económicas que comenzaron a fines de diciembre, según el magnate republicano.

 

Como parte de esta estrategia, Washington también ha buscado reducir la influencia regional de Teherán, particularmente en Irak.

Washington ha restringido anteriormente el flujo de dólares estadounidenses a los bancos iraquíes, lo que ha contribuido a aumentar los precios de importación para los consumidores iraquíes y ha complicado la capacidad de Bagdad de pagar las importaciones de gas natural iraní.

Sin embargo, la última advertencia marca la primera vez que Estados Unidos ha amenazado explícitamente con cortar el acceso del Banco Central de Irak a los ingresos petroleros depositados en la Reserva Federal de Nueva York. Irak ha estado obligado a depositar todos los ingresos de las ventas de petróleo en una cuenta en la Reserva Federal desde la invasión liderada por Estados Unidos en 2003.

Los ingresos del petróleo representan aproximadamente el 90 % del presupuesto nacional de Irak, lo que otorga a Washington una influencia significativa sobre Bagdad.

Un portavoz del Departamento de Estado de Estados Unidos afirmó que Washington apoya la soberanía iraquí, pero se opone a la influencia de los grupos armados respaldados por Irán.

Varios partidos políticos chiíes, incluidas facciones dentro del Marco de Coordinación, mantienen vínculos con las Unidades de Movilización Popular (Al-Hashad Al-Shabi, en árabe), que se formaron en 2014 para luchar contra el grupo terrorista Daesh y luego se incorporaron formalmente a las fuerzas armadas de Irak.

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