Carlos Santa María
La realidad es implacable: únicamente el gobierno persa se ha enfrentado directamente a Donald Trump, acompañado de la Resistencia Soberana en Líbano, Yemen, Palestina e Irak, deteniendo su campaña criminal en Asia Occidental pese a continuar junto a Israel masacrando niños, mujeres, ancianos y destruyendo la vida de naciones enteras.
¿Quién no tendrá la valentía de confrontar al sionismo y la sociopatía de este presidente?
En primer lugar, el congreso de EE.UU. no posee la valentía de oponerse realmente logrando detener su política criminal y destituirlo del cargo.
La razón es obvia: “El control político que el Estado de Israel ejerce sobre el poder legislativo de los Estados Unidos no se basa únicamente en la afinidad ideológica, sino en una estructura de financiación masiva y sistemática. Según datos de OpenSecrets y The Guardian, la red de grupos de presión pro-Israel (encabezada por la American Israel Public Affairs Committee, AIPAC) ha logrado que un alto porcentaje del Congreso acepte sus contribuciones. En el ciclo electoral de 2022, solo 33 legisladores (un escaso 6%) se mantuvieron al margen de este flujo de dinero, una cifra que evidencia la marginalidad de cualquier disidencia real respecto a Israel en Washington”. (1)
Ello conmina a analizar el tema de la soberanía de las naciones y la democracia, demostrando que USA no la posee como tal pues Israel está primero y ha reabierto el debate sobre la "soberanía" de la política exterior estadounidense tras el inicio de la guerra contra Irán. “Mientras los defensores del lobby argumentan que es un "grupo de interés legítimo" basado en "valores compartidos", los críticos señalan que el volumen récord de dinero "distorsiona la democracia" y silencia las voces que exigen responsabilidades por el genocidio que Israel está cometiendo en Oriente Medio.” (2) Actualmente el porcentaje sigue cercano al 95%.
En segundo lugar, la Unión Europea ha mostrado su faceta mas clara como esbirro del ente norteamericano, sin oponerse al proyecto criminal de exterminio, adoptando el silencio o tibias posturas públicas críticas al genocidio nazi en Palestina, no obstante, hipócritamente permitiendo la destrucción de su propia economía y el aumento desmesurado de la inflación, “enriquecido” por una demente política de desinformación sobre el temor a una invasión rusa a Europa. Definitivamente una gobernanza que dirige a esos pueblos con una nítida limitación cognitiva es incapaz de ver en la paz y los derechos humanos algún sendero de luz, sumado a un bloqueo total a la economía y manifestación jurídica de Irán.
En tercer lugar, los reinos del Golfo que pese a su carácter islámico están presionados por el lobby sionista, incluido Jordania y Egipto. Los reinos deberán decidir si su soberanía es la esencia de esas naciones junto a sus pueblos o la entrega paulatina de su propia riqueza lo que devendrá en pobreza inmensa.
Jordania ha apoyado a USA-Israel y debe hacer un acto de contrición a partir de una visión islámica que lo ubique como parte del mundo islámico y de la paz internacional, lo que si llevará a su avance integral. Egipto tiene en sus manos abrir el paso de Rafah para permitir al pueblo palestino alimentarse y dejar de ser masacrado.
Definitivamente el llamado a la “comunidad internacional” es simplemente un canto al vacío ya que esta no existe. Y la ONU, con un secretario general como funcionario del lobby sionista, Antonio Guterres, confirma la inutilidad de ese organismo actualmente si no hay una reforma estructural.
¿Quiénes podrían detener decisivamente a EE.UU.-Israel?
Las únicas naciones que pueden hacerlo son Rusia y China, quienes están en un conflicto permanente por Ucrania directamente y Taiwán, las que se han manifestado claramente apoyando a Irán sin trepidar en sus planteamientos y acompañando las decisiones en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.
Sin embargo, la coyuntura internacional da a estos gobiernos la posibilidad, sin dejarse intimidar, de ir a un paso superior cual es de poner a disposición de Irán, así como Cuba o Venezuela, por ejemplo, delegaciones fraternales con su armada junto a un submarino nuclear para proteger estas naciones instalándolas en las costas de ellas.
Naturalmente los Medios Masivos de Desinformación (MMdeD) despotricarán y exacerbarán la idea de una guerra nuclear a la que no hay que dar crédito ya que estos medios no definen la guerra o la paz, sino que hacen del odio su política oficial. Es allí donde Irán enseña al mundo como se procede ante locuras enfermizas de destrucción, amenazas, derrotas e inestabilidad en las decisiones: no sin razón 5 veces ha desistido Trump de atacar Irán producto de la disuasión persa basada en su poder militar estratégico y en la fuerza de los principios islámicos que la guía en plena unidad popular.
Una “diplomacia del retroceso” solo acelera la destrucción o sojuzgamiento del que acepta la colonización cruenta. Quien se muestra firme, altivo, pensante, obtiene la victoria. La civilización persa no será destruida y prevalecerá ante el Occidente colectivo. La respuesta será decisiva y todos los puntos expuestos para negociar son intransables por principio.
La Humanidad debe agradecer a Irán y su gobierno que el camino de la destrucción nazi sionista ha sido detenido, aunque no derrotado plenamente aún, permitiendo márgenes de soberanía en ciertos continentes. El fracaso aplastante de Hitler propinado por la URSS y la victoria de la Revolución Islámica son un emblema para el mundo sosteniendo que la maldad del genocidio no será el presente ni el futuro de la población humana.
