• EE.UU. invadió Irak en 2003
Publicada: domingo, 22 de marzo de 2015 18:31
Actualizada: lunes, 19 de septiembre de 2016 10:21

Los datos en los que se basó la Agencia Central de Inteligencia de EE.UU. (CIA, en inglés) para llevar una contienda militar de Washington y su aliado el Reino Unido contra Irak en 2003 e invadir el país árabe han resultado ser imaginarios y falsos, revela una investigación.

El documento, recién desclasificado, fue confeccionado en octubre de 2002: medio año antes de que se desatara la Guerra de Irak.

El informe en el que se basó la CIA carecía de datos precisos y pruebas suficientes y habían sido recolectados por el servicio de inteligencia a la redacción posterior, mucho más depurada, que las autoridades dieron a conocer al público en 2004, indica una reciente investigación elaborada por el adalid de la transparencia gubernamental John Greenwald.

De igual forma, deja fundamentalmente claro que la idea del entonces presidente George W.Bush sobre la implicación de Bagdad en la supuesta propagación de las armas químicas y bacteriológicas provenía de interrogatorios de supuestos terroristas, la mayoría por medio de torturas.

Sobre la obtención del documento, el propio Greenwald precisa que recientemente pidió a la CIA explicaciones sobre algunos de los apartados del informe de la agencia sobre el programa de armas de destrucción masiva de Irak que había sido publicada en 2004.

“Gracias a la petición pude acceder por primera vez a la muestra editada del informe” mediante la cual se basó EE.UU. para llevar un contienda militar contra Irak el 20 de marzo de 2003, indica Greenwald.

A continuación, refuta también las alegaciones del ex secretario de Defensa Donald Rumsfeld, sobre los posibles vínculos entre grupo terrorista Al-Qaeda y el gobierno del exdictador iraquí Saddam Hussein.

En 2002, Rumsfeld había asegurado que disponía de documentos aterradores que ratificaban la presencia de Al-Qaeda en el suelo iraquí.

No obstante, en el informe la CIA anota que la información se fundamentaba en fuentes de distinto grado de fiabilidad y que incluso si tales vínculos existían, no había nada que indicara que el líder iraquí estuviera al tanto.

Según revela el propio documento, los detalles sobre el entrenamiento y el apoyo a los terroristas eran “de segunda mano”.

“La presencia de los militantes en Irak deja muchas preguntas”, admitieron los expertos de inteligencia. “No sabemos hasta qué punto Bagdad puede ser cómplice activo en el uso de su territorio como lugar seguro y punto obligado”.

La invasión de Irak, entre el  20 de marzo y el 1 de mayo de 2003, fue llevada a cabo por una coalición de países encabezada por los EE.UU. con Reino Unido, Australia y Polonia. Otros países estuvieron involucrados en la fase de ocupación posterior. La invasión marcó el inicio de la  guerra de Irak que dejó miles de muertos y desplazados iraquíes.

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