• Godfried Danneels, arzobispo emérito de Malinas-Bruselas (Bélgica).
Publicada: lunes, 28 de septiembre de 2015 11:08

El arzobispo emérito de Bruselas (Bélgica) Godfried Danneels ha reconocido que en 1999 se unió a una ‘mafia’, junto a otros altos clérigos, para controlar la sucesión del papa Juan Pablo II (1978-2005).

“La elección de Bergoglio se preparó en San Galo, sin duda. Y las líneas principales del programa que está desarrollando el papa (Francisco) son las que empezaron a discutir Danneels y compañía, hace más de 10 años”, explica Karim Schelkens, uno de los autores de una biografía del cardenal belga, en declaraciones recogidas el viernes por la página Life Site.

La elección de Bergoglio se preparó en San Galo, sin duda. Y las líneas principales del programa que está desarrollando el papa (Francisco) son las que empezaron a discutir Danneels y compañía, hace más de 10 años”, afirma uno de los biógrafos del cardenal belga Godfried Danneels, Karim Schelkens.

El propio Danneels presentó la biografía en Bruselas la semana pasada y admitió haber participado en las confabulaciones del llamado “grupo de San Galo” —del nombre de la abadía suiza en la que se reunían—, al que él y los demás miembros denominaban corrientemente como ‘mafia’.

“‘Grupo de San Galo es un nombre algo pretencioso; en realidad, nos llamábamos a nosotros mismos y al grupo ‘la Mafia’”, dijo el cardenal.

Abadía de San Galo, en el noreste de Suiza.

 

En San Galo se juntaban Danneels —antiguo presidente de la conferencia episcopal belga y arzobispo de Malinas-Bruselas—, el antiguo cardenal arzobispo de Milán, Carlo Mario Martini, el también italiano cardenal Achille Silvestrini, los alemanes Walter Kasper y Karl Lehman, el británico Basil Hume y el obispo holandés Adriaan Van Luyn, detallaba ayer domingo la página Infocatólica.

‘Grupo de San Galo es un nombre algo pretencioso; en realidad, nos llamábamos a nosotros mismos y al grupo ‘la Mafia’”, reconoció el arzobispo emérito de Bruselas (Bélgica).

Los cardenales se congregaron originalmente en 1996 para oponerse a la sucesión de Juan Pablo II por el cardenal alemán Joseph Ratzinger, que accedió al pontificado como Benedicto XVI.

Una vez que este se convirtió en papa, el grupo de San Galo se mantuvo para oponerse a la línea ideológica de Benedicto XVI y preparar su sucesión, algo prohibido por la Iglesia católica bajo pena de “excomunión”, y promover una imagen de la organización más “alegre” y menos “antipática”.

En este sentido, en 2003 Danneels felicitó al primer ministro belga, Guy Verhofstad, por haber introducido el casamiento de personas del mismo sexo en la legislación.

El papa Francisco (izda.) reza junto al papa emérito Benedicto XVI.

 

En el pasado mes de abril, dos políticos belgas, Philippe Moureaux y Mark Eyskens, afirmaron que el cardenal había tratado de convencer al rey Balduino (1951-1990 y 1990-1993) de promulgar una ley de despenalización parcial del aborto.

Danneels está acusado, además, de haber encubierto crímenes de pederastia del antiguo obispo de Brujas Roger Vangheluwe (1984-2010) contra dos sobrinos. El cardenal se negó a aceptar las primeras quejas y en 2010, poco antes de que Vangheluwe dimitiera, una de las víctimas grabó al miembro de San Galo pidiéndole que retirase la denuncia.

Aun así, Danneels fue designado por el papa Francisco para formar parte, en 2014, de un “Sínodo sobre la familia”, y tiene previsto volver a participar en el mismo evento a finales de este año.

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