• Instalaciones de enriquecimiento atómico de la planta de energía nuclear de Natanz, a unos 300 kilómetros al sur de Teherán, 4 de noviembre de 2019.
Publicada: viernes, 27 de marzo de 2026 22:57
Actualizada: sábado, 28 de marzo de 2026 0:40

Un alto legislador iraní ha calificado de “carente de sentido” la pertenencia del país al Tratado de No Proliferación (TNP) nuclear.

Ebrahim Rezai, miembro del Parlamento y portavoz de la Comisión de Seguridad Nacional y Política Exterior, realizó estas declaraciones en una publicación en X el viernes, pocas horas después de que nuevas agresiones israelíes-estadounidenses apuntaran contra instalaciones nucleares iraníes.

“El TNP no nos ha proporcionado ventaja alguna”, afirmó Rezei. “No ha protegido a nuestro país frente a ataques de potencias nucleares ni ha impedido los repetidos bombardeos contra nuestras instalaciones nucleares. Los documentos y acuerdos internacionales han sido completamente ignorados”, denunció.

Desde el inicio de la agresión israelí-estadounidense contra la República Islámica de Irán a finales de febrero, las instalaciones nucleares iraníes han sido atacadas en múltiples ocasiones, mientras que la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) no ha emitido condena alguna.

La agresión más reciente se produjo meses después de que tanto el régimen israelí como Estados Unidos ejecutaran bombardeos extensos e ilegales contra tres de las principales instalaciones nucleares de Irán.

 

Las autoridades iraníes han denunciado el silencio del organismo nuclear de la ONU, así como de la comunidad internacional, ante la vulneración de las convenciones internacionales.

Rezai cuestionó especialmente recientes declaraciones del director general de la AIEA, Rafael Grossi, quien sugirió que una bomba atómica podría ser el único medio para eliminar el programa nuclear iraní.

“No tenemos intención de producir una bomba, y nuestra política al respecto permanece inalterada”, declaró Rezai. “Pero cuando el director general de la AIEA afirma que la única forma de destruir el programa nuclear de Irán es mediante una bomba atómica, se trata de una declaración provocadora y peligrosa”, recalcó.

Los comentarios incendiarios del jefe de la AIEA han profundizado la desconfianza hacia los organismos internacionales que, en teoría, deben velar por el cumplimiento del derecho internacional y operar con independencia de presiones políticas externas.

El parlamentario iraní señaló un evidente doble rasero en el enfoque de la comunidad internacional respecto a las obligaciones derivadas de los tratados, destacando que Estados Unidos se ha retirado de aproximadamente 60 organizaciones y convenciones internacionales en los últimos años sin afrontar consecuencias.

“Estados Unidos se ha retirado de 60 organizaciones y convenciones internacionales”, afirmó., para luego indicar que “Sin embargo, si nosotros nos retiráramos del TNP, Occidente probablemente reaccionaría con asombro y oposición”.

Rezai sostuvo que ha llegado el momento de que Irán reconsidere sus compromisos en el marco del tratado. “Ha llegado la hora de salir”, concluyó.

La Organización de Energía Atómica de Irán (OEAI) denunció en un comunicado publicado este viernes que “en las últimas horas, el enemigo estadounidense-sionista atacó el complejo de agua pesada de Jondab y la planta de producción de torta amarilla en Ardakan (en el centro del país)”.

La OEAI puso de manifiesto que “la agresión contra estos centros pacíficos constituye una clara violación del derecho internacional y representa una seria amenaza para la seguridad regional”.

 

“La inacción de los organismos internacionales, especialmente de la AIEA, ante estos actos salvajes resulta asombrosa”, repudió.

Horas después, el organismo indicó que la planta de energía nuclear de Bushehr en el sur de Irán fue atacada por Estados Unidos e Israel el viernes por la noche, siendo el tercer ataque reportado a la instalación.

La consideración por parte de Irán de abandonar el TNP se produce en el contexto de una guerra no provocada e ilegal iniciada el 28 de febrero con el asesinato del Líder de la Revolución Islámica, el ayatolá Seyed Ali Jamenei, y de varios altos mandos militares, que desde entonces ha causado la muerte de más de 1300 civiles en todo el país.

La población iraní percibe esta guerra de agresión —repetida dos veces en menos de un año— como una prueba de que los tratados internacionales no ofrecen protección frente a adversarios hostiles.

Cabe destacar que, mientras Irán es miembro del TNP, el régimen de Israel se ha negado a adherirse al mismo o a permitir inspecciones de sus instalaciones nucleares clandestinas.

hnb