Las instalaciones has sido atacadas la mañana de este sábado, en el día 22 de la guerra de los criminales estadounidense-israelí contra el país persa.
La ofensiva es una flagrante violación del derecho y las obligaciones internacionales, incluido el Tratado de No Proliferación (TNP) Nuclear y otras normativas relacionadas con la seguridad nuclear.
Tras lo ocurrido, el Centro Nacional del Sistema de Seguridad Nuclear llevó a cabo evaluaciones técnicas y especializadas en las instalaciones para evaluar la posibilidad de contaminación radiactiva.
Según los resultados, y basándose en las medidas de seguridad preestablecidas, la planificación previa y los datos registrados por los sistemas de monitoreo, no se ha detectado ninguna fuga de materiales radiactivos.
Las autoridades han asegurado al público que no existe peligro para los residentes que viven en las zonas aledañas al lugar.
Estados Unidos y el régimen israelí lanzaron su agresión militar conjunta contra Irán el 28 de febrero, tras la guerra que libraron en junio del año pasado, en que atacaron tres sitios nucleares iraníes, entre otros objetivos. Ambos conflictos se desencadenaron mientras Teherán mantenía conversaciones diplomáticas indirectas con Washington sobre su programa nuclear pacífico.
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En respuesta, las Fuerzas Armadas iraníes han llevado a cabo operaciones de represalia, atacando posiciones estadounidenses e israelíes en los territorios ocupados y en bases regionales con oleadas de misiles y drones en respuesta a la agresión indiscriminada de EE.UU. e Israel contra el territorio persa.
msm
