• El presidente de EE.UU., Donald Trump, se dirige a los medios, mientras abandona la Casa Blanca rumbo a Florida, 20 de marzo de 2026. (Foto: Reuters
Publicada: sábado, 21 de marzo de 2026 3:16

Trump ha indicado que está considerando reducir la agresión en curso contra Irán, incluso mientras la crisis en torno al estrecho de Ormuz permanece sin resolverse.

En una publicación en su plataforma Truth Social el viernes, Trump alegó que Estados Unidos estaba cerca de alcanzar los objetivos militares buscados con la agresión.

“Estamos muy cerca de cumplir nuestros objetivos mientras consideramos reducir nuestros grandes esfuerzos militares en Oriente Medio”, indicó.

Enumeró lo que consideró como objetivos alcanzados: degradar la capacidad misilística e industrial de Irán y proteger a los aliados estadounidenses en la región.

Estas declaraciones contrastan con la robusta represalia en curso de la República Islámica, denominada operación Verdadera Promesa 4, que continúa tomando bajo su poder de fuego cada vez mayores porciones de objetivos hostiles.

Posiciones militares estadounidenses en toda la región, incluidos Catar, Baréin, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Arabia Saudí y Jordania, han sido objeto de contraataques sostenidos.

 

La represalia también ha impactado ubicaciones sensibles y estratégicas del régimen sionista de Israel en los territorios ocupados, incluyendo Tel Aviv, la ciudad ocupada y sagrada de Al-Quds (Jerusalén), Haifa, Be’er Sheva —considerada un centro tecnológico— y el desierto del Néguev.

En relación con el estratégico estrecho de Ormuz, que Irán ha cerrado a buques enemigos así como a embarcaciones de quienes cooperan con ellos desde el inicio de la agresión, Trump sugirió que Estados Unidos podría apartarse de la responsabilidad directa.

“El estrecho de Ormuz deberá ser vigilado y controlado, según sea necesario, por otras naciones que lo utilizan —Estados Unidos no lo hará”, apuntó.
Comentando estas declaraciones, el medio estadounidense Axios reconoció que los esfuerzos por reabrir el estrecho han resultado difíciles.

Citando a asesores de Trump, el medio señaló la frustración del mandatario estadounidense debido al limitado apoyo aliado, a pesar de que él afirmaba haber logrado la victoria militar.

Estados Unidos ha intentado formar una coalición para asegurar el estrecho, solicitando a aliados de la OTAN y otros países que contribuyan con recursos navales y aéreos. La mayoría se ha negado a comprometer fuerzas, y algunos solo han respaldado una declaración política apoyando el esfuerzo.

Trump ha respondido a los aliados por su reticencia, llamando “cobardes” a los países de la OTAN y afirmando que, sin el respaldo estadounidense, la alianza es “un tigre de papel”.

Mientras tanto, las interrupciones en los flujos globales de petróleo continúan impulsando el alza de los precios de la energía.

El 28 de febrero, Estados Unidos y el régimen israelí iniciaron su agresión militar no provocada contra Irán, asesinando al exlíder de la Revolución Islámica, el ayatolá Seyd Ali Jamenei, y a varios altos mandos militares, así como a cientos de civiles iraníes.

Irán comenzó a tomar represalias inmediatamente contra la agresión criminal lanzando andanadas de ataques con misiles y drones contra los territorios ocupados por Israel, así como contra las bases estadounidenses en países de la región.

Asimismo, ha bloqueado el estrecho de Ormuz, la principal ruta para el transporte de crudo desde países ricos en petróleo hacia el resto del mundo, a los petroleros de los agresores, advirtiendo que “los agresores estadounidenses y sus aliados no tienen derecho a pasar” por esta importante vía fluvial.

Las Fuerzas Armadas iraníes han prometido continuar la guerra contra Estados Unidos y el régimen israelí hasta que se arrepientan de haber lanzado la agresión contra la República Islámica.

hnb