Publicada: jueves, 26 de marzo de 2026 7:37

El ataque deliberado y devastador de EE.UU. a una escuela en Minab, al sur de Irán, que dejó más de 170 muertos, la mayoría escolares, provocó una indignación generalizada.

Por: Mina Mosallaneyad

El 28 de febrero, primer día de la agresión estadounidense-israelí contra Irán, la escuela primaria femenina Shayare Tayebe, en el barrio de Shahrak-e Al-Mahdi de Minab, en la provincia de Hormozgan, fue alcanzada por una andanada de misiles y quedó completamente destruida.

Según testimonios verificados mediante análisis satelitales, la escuela recibió tres impactos distintos. El techo del edificio de dos plantas, decorado con flores rosas y hojas verdes, se derrumbó sobre los estudiantes.

Medios iraníes informaron que más de 175 personas murieron en el ataque, la mayoría escolares, y más de 95 resultaron heridas.

Muchas de las víctimas eran niñas de entre siete y doce años. Algunas murieron instantáneamente por las explosiones, mientras que otras quedaron atrapadas bajo los escombros.

Entre las víctimas también se encontraban profesores, incluido el director del colegio. Las autoridades locales afirman que varios padres que habían acudido a recoger a sus hijos también fallecieron en el ataque.

 

Este ataque constituye uno de los más mortíferos contra civiles desde el inicio de la guerra de agresión estadounidense-israelí contra Irán, una guerra no provocada, ilegal e injustificada.

Un ataque deliberado

Inmediatamente después de la sangrienta masacre, las autoridades israelíes y estadounidenses intentaron desvincularse del suceso, eludiendo cualquier responsabilidad.

Sitios web y cuentas de redes sociales vinculadas al régimen israelí afirmaron que el lugar formaba parte de una base del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) de Irán.

El presidente estadounidense, Donald Trump, incluso alegó que Irán era el responsable del ataque.

Otras afirmaciones sugerían que el colegio había sido destruido por un misil de defensa aérea iraní que falló su objetivo y cayó al suelo.

Estas acusaciones se basaban en algunos videos que posteriormente se confirmó que mostraban una ubicación completamente diferente, no Minab.

Medios de comunicación occidentales como The New York Times, CBC, NPR, BBC Verify y otros desestimaron estas afirmaciones por infundadas y concluyeron que Estados Unidos era responsable del ataque.

Un análisis realizado por la unidad de investigaciones digitales de Al Jazeera, que examinó imágenes satelitales recopiladas durante más de una década, junto con grabaciones de video, reportajes y declaraciones oficiales iraníes, reveló que la escuela había estado claramente separada de una base militar adyacente durante al menos diez años.

La investigación también rechazó las afirmaciones de que los daños fueron causados por metralla proveniente de la base cercana. En cambio, indica claramente que la escuela fue el objetivo directo de un ataque separado.

El análisis concluyó que o bien las fuerzas estadounidenses e israelíes se basaron en información de inteligencia obsoleta —anterior a 2013—, lo que demuestra una negligencia temeraria hacia la vida civil, o bien el ataque se llevó a cabo deliberadamente para causar el máximo impacto social y socavar el apoyo público al gobierno iraní.

 

Además, los testimonios recabados por grupos de derechos humanos y medios de comunicación indican que los responsables del centro escolar intentaron evacuar el edificio en cuanto comenzaron los ataques estadounidenses e israelíes contra la ciudad.

Sin embargo, el tiempo transcurrido entre la alerta emitida por las autoridades iraníes —tras detectar los ataques— y el impacto del misil fue demasiado breve. La mayoría de los padres no pudieron llegar al colegio para rescatar a sus hijas.

Según activistas, la tragedia de Minab también se inscribe en un patrón más amplio e inquietante.

Durante décadas de agresión estadounidense e israelí en Asia Occidental, especialmente en la Franja de Gaza, y en otras partes del mundo, la infraestructura civil —incluidas escuelas, hospitales y refugios— ha sido atacada repetidamente.

Estos ataques suelen ir seguidos de una negación inmediata o de intentos de culpar a otros, antes de que investigaciones independientes expongan la falsedad de las versiones oficiales.

Las pruebas apuntan a un ataque estadounidense

Más pruebas revelan que el ataque fue llevado a cabo directamente por Estados Unidos.
Un video publicado por la agencia de noticias iraní Mehr —y cuya autenticidad fue confirmada posteriormente por BBC Verify— muestra la presencia de un misil de crucero Tomahawk, junto con clara evidencia de que la zona fue atacada en múltiples ocasiones.

El Tomahawk es un misil de crucero de largo alcance que puede ser lanzado desde submarinos, buques o aeronaves y forma parte del arsenal militar estadounidense desde hace mucho tiempo.

Según expertos militares, solo Estados Unidos posee misiles Tomahawk.

Wes Bryant, analista de seguridad nacional que anteriormente sirvió en la Fuerza Aérea de Estados Unidos, confirmó que el arma que se ve en el video era un Tomahawk.

Bryant también afirmó que la evidencia de múltiples ataques al complejo “indica un ataque estadounidense deliberado y preciso”.

Una investigación independiente de CNN llegó a la misma conclusión, determinando que la munición vista en el video es compatible con un Tomahawk de fabricación estadounidense.

El propio Departamento de Guerra de EE.UU. (el Pentágono) publicó imágenes y videos que mostraban buques de guerra estadounidenses disparando misiles Tomahawk contra Irán el 28 de febrero, el mismo día en que fue atacada la escuela de Minab.

Funcionarios estadounidenses también confirmaron que las fuerzas estadounidenses habían atacado objetivos en el sur de Irán.

Durante una sesión informativa, el general Dan Caine, jefe del Estado Mayor Conjunto de EE.UU., presentó un mapa que mostraba los ataques estadounidenses e israelíes durante las primeras 100 horas de la guerra.

https://www.hispantv.com/noticias/noticias-destacadas/641719/oms-bombardear-hospitales-escuelas-iran-crimen-guerra

Afirmó que las fuerzas israelíes atacaron principalmente el norte de Irán, mientras que los ataques estadounidenses se concentraron en las regiones del sur, incluidas las áreas alrededor de Minab.

Resultados de la investigación

The New York Times también informó que los resultados preliminares de una investigación militar concluyeron que Estados Unidos fue responsable del ataque, citando a funcionarios estadounidenses anónimos y a otras personas familiarizadas con la pesquisa.

Según el informe, los oficiales del Comando Central de Estados Unidos (Centcom) se basaron en datos de inteligencia obsoletos de la Agencia de Inteligencia de Defensa, que aún catalogaba la escuela como parte de un complejo militar.

Las pruebas recopiladas por Amnistía Internacional también indicaron que el edificio de la escuela fue alcanzado directamente por misiles guiados.

Esto sugiere que las fuerzas estadounidenses no tomaron las precauciones necesarias para evitar bajas civiles, lo que constituye una grave violación del derecho internacional humanitario.

Amnistía Internacional afirmó que el hecho de que el edificio hubiera formado parte de un complejo del Cuerpo de Guardianes suscita preocupación, ya que las fuerzas estadounidenses se basaron en información de inteligencia obsoleta y no verificaron adecuadamente si el lugar seguía siendo un objetivo militar.

“Este terrible ataque contra una escuela, con aulas llenas de niños, es una espantosa muestra del precio catastrófico y totalmente previsible que pagan los civiles durante este conflicto armado. Las escuelas deben ser lugares seguros y de aprendizaje para los niños. En cambio, esta escuela en Minab se convirtió en escenario de una matanza”, declaró Erika Guevara-Rosas, Directora Sénior de Investigación, Incidencia Política y Campañas de Amnistía Internacional.

Guevara-Rosas agregó que “las autoridades estadounidenses podían, y debían, haber sabido que se trataba de un edificio escolar. Atacar un bien civil protegido, como una escuela, está estrictamente prohibido por el derecho internacional humanitario”.

“Reglas de enfrentamiento estúpidas”

El mortal ataque a la escuela de Minab también ha provocado críticas y alarma dentro de Estados Unidos.

Tras el ataque, diez senadores demócratas estadounidenses emitieron un comunicado conjunto en el que afirmaban estar “horrorizados” por los análisis que indicaban que las fuerzas estadounidenses habían sido las responsables.

Advirtieron que los hallazgos “sugieren de forma creíble que el ataque pudo haber sido llevado a cabo por fuerzas estadounidenses, lo que, de ser cierto, lo convertiría en uno de los peores casos de bajas civiles en décadas de intervención militar estadounidense en Asia Occidental”.

El asesinato de escolares es espantoso e inaceptable bajo cualquier circunstancia. Este incidente es particularmente preocupante a la luz de la actitud abiertamente despreocupada del secretario [de Guerra, Pete] Hegseth respecto al uso de la fuerza, incluyendo su declaración de que los ataques estadounidenses en Irán no estarían sujetos a “reglas de enfrentamiento estúpidas”, en sus propias palabras”, añadía el comunicado.

Apenas unos días después del ataque, Hegseth elogió abiertamente la campaña militar estadounidense contra Irán.

Durante una conferencia de prensa el 2 de marzo, Hegseth alardeó de que Estados Unidos “está desatando la campaña de poder aéreo más letal y precisa de la historia”. “Nada de reglas de enfrentamiento absurdas, nada de atolladeros de construcción nacional, nada de ejercicios de construcción democrática, nada de guerras políticamente correctas”, afirmó.

Estas declaraciones han avivado las críticas de grupos de derechos humanos y analistas, quienes advirtieron que el desmantelamiento de las salvaguardias diseñadas para proteger a los civiles ha contribuido a resultados catastróficos como la tragedia de Minab.

“Colapso de la protección civil”

Organizaciones internacionales de derechos humanos también han condenado el ataque en los términos más enérgicos.

El Observatorio Euromediterráneo de Derechos Humanos, con sede en Ginebra (Suiza), describió el bombardeo de la escuela como un “crimen horrendo y una consolidación del colapso de la protección civil”.

En un comunicado, la organización subrayó que la mera presencia de instalaciones militares en las cercanías no cambia el carácter civil de una escuela, ni exime a las fuerzas estadounidenses e israelíes de su obligación legal de verificar cuidadosamente la naturaleza de un objetivo antes de lanzar un ataque.

El grupo recalcó que los niños y el personal docente siguen siendo, en cualquier circunstancia, “personas protegidas” según el derecho internacional humanitario, y que los ataques que no distinguen entre civiles y objetivos militares constituyen violaciones graves.

https://www.hispantv.com/noticias/noticias-de-iran/641526/hrw-crimen-guerra-ataque-eeuu-escuela-iran

Michael Page, subdirector para Asia Occidental de Human Rights Watch, también planteó serias dudas sobre cómo la escuela terminó en la lista de objetivos.

Declaró a TIME que “en la última década, se han producido diversos cambios en este recinto que deberían haber indicado claramente que esta escuela debía evitarse como objetivo”.

“Entonces, la pregunta es: si fue Estados Unidos, ¿cómo lo incluyeron en su lista de objetivos? ¿O por qué no se implementaron medidas de protección o salvaguardias adicionales para eliminarlo de la lista? Porque si se observan las municiones, parece que el ataque fue dirigido con precisión”, añadió.

Page también señaló que la reversión por parte de la administración Trump de protocolos clave de protección civil contribuyó a la tragedia.

“Estados Unidos, bajo la administración Trump, ha debilitado todas estas protecciones. Han destituido a abogados militares de alto rango, han flexibilizado los protocolos de selección de objetivos y han eliminado los llamados equipos de entorno civil, o equipos rojos, de la cadena de mando operativa”, afirmó.

Condena mundial

El ataque también fue condenado por organizaciones y líderes internacionales.

La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) condenó la destrucción de la escuela, calificándola de grave violación del derecho internacional en medio de la escalada de violencia regional.

En un comunicado publicado en redes sociales, la UNESCO enfatizó que las escuelas son espacios protegidos por el derecho humanitario, subrayando que “los ataques contra instituciones educativas ponen en peligro a estudiantes y docentes y socavan el derecho a la educación”.

Expertos de las Naciones Unidas también expresaron su consternación y dolor tras el ataque mortal.

“Un ataque contra una escuela representa una grave agresión contra la infancia, la educación y el futuro de toda una comunidad”, afirmaron los expertos. “No hay excusa para asesinar a niñas en un aula”, dijeron.

La premio Nobel de la Paz y Mensajera de la Paz de la ONU, Malala Yousafzai, también condenó el ataque, escribiendo en X que estaba “consternada y horrorizada” por el mismo. Añadió que “el asesinato de civiles, especialmente niños, es inconcebible y lo condeno inequívocamente”.

Exigiendo el fin de la violencia, escribió que “todos los Estados y las partes deben cumplir con sus obligaciones en virtud del derecho internacional de proteger a los civiles y salvaguardar las escuelas. Todo niño merece vivir y aprender en paz”.

La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, también condenó el ataque, calificándolo de “masacre”. En un discurso ante el Parlamento en Roma, Meloni afirmó que el ataque “queda fuera del ámbito del derecho internacional”.

“Condeno enérgicamente la masacre de niñas ocurrida en la escuela Minab, en el sur de Irán, y expreso mi solidaridad con las familias de las jóvenes víctimas. Exijo que se determinen rápidamente las responsabilidades por esta tragedia”, declaró la líder italiana, según una traducción de Clash Report.

China también condenó el ataque. El portavoz del Ministerio de Exteriores chino, Guo Jiakun, ofreció sus condolencias a las víctimas y prometió 200 000 dólares en ayuda humanitaria de emergencia a la Cruz Roja iraní a través de la Cruz Roja china.

La ayuda, explicó, serviría como “condolencia y compensación” para los heridos y las familias de las víctimas.

En una rueda de prensa, Guo afirmó que el ataque “constituyó una violación aún más grave del derecho internacional humanitario y traspasó los límites de la conciencia y la moral humanas”.

Añadió que China “está dispuesta a seguir brindando la asistencia necesaria a Irán con espíritu humanitario para apoyar al pueblo iraní en estos momentos difíciles”.

La Comisión Nacional de Derechos Humanos de Tailandia también condenó el ataque a la escuela de Minab.

Mientras tanto, importantes consejos editoriales estadounidenses, incluido The Boston Globe, han solicitado una investigación del Congreso, condenando el ataque y exigiendo que se rindan cuentas.


Texto recogido de un artículo publicado en Press TV