• El extremista ministro israelí de seguridad interna, Itamar Ben-Gvir.
Publicada: domingo, 10 de mayo de 2026 10:02

Un grupo de DD.HH., calificó al ministro israelí, Itamar Ben-Gvir, como “verdugo del siglo” por impulsar una polémica ley de pena de muerte contra palestinos secuestrados.

La campaña global “Lazos Rojos”, impulsada por activistas en el Reino Unido, “condenó en los términos más enérgicos” la iniciativa del extremista ministro israelí de seguridad interna, Itamar Ben-Gvir, para ejecutar a palestinos detenidos ilegalmente en cárceles israelíes.

“Ben Gvir se ha ganado la sombría corona de 2026 como el verdugo del siglo” por sus continuos “esfuerzos por promover el apartheid y el racismo contra los palestinos, y por expresar su intención de ahorcar a prisioneros palestinos y matarlos por todos los medios”, decía el comunicado.

El grupo de derechos humanos también advirtió que muchos palestinos secuestrados podrían enfrentarse ahora a la pena de muerte.

 

A principios de este mes, Ben-Gvir celebró su 50 cumpleaños con un pastel que mostraba la imagen de una soga colgando y una frase en hebreo que decía “A veces los sueños se hacen realidad”, lo que provocó una condena generalizada. 

El diseño parecía hacer referencia a la votación del parlamento israelí de marzo de 2026 a favor de una ley de pena de muerte contra los palestinos secuestrados.

Por su parte, en un breve mensaje difundido el martes en las redes sociales, el Alto Comisionado de Naciones Unidas para Derechos Humanos (ACNUDH), Volker Turk, criticó que Ben-Gvir haya posado el pasado fin de semana con una tarta de cumpleaños que le regaló su esposa.

La iniciativa legislativa, promovida principalmente por Ben-Gvir, salió adelante con 62 votos a favor y tras cerca de doce horas de debate en una sesión que dejó una imagen llamativa: el ministro ultraderechista descorchó una botella de champán para festejar su aprobación.

La ley introduce la pena de muerte obligatoria sin requerir la aprobación unánime del tribunal. Las ejecuciones se llevarán a cabo mediante ahorcamiento por el servicio penitenciario israelí en un plazo máximo de 90 días a partir de la confirmación de la sentencia.

Según las estadísticas de la Sociedad de Prisioneros Palestinos, alrededor de 9500 palestinos y árabes detenidos se encuentran actualmente en prisiones israelíes.

La pena de muerte ha sido extremadamente rara en la historia judicial israelí, habiéndose aplicado solo una vez, en 1962, contra el funcionario nazi Adolf Eichmann.

Amnistía Internacional (AI) ha advertido de que la ley podría afianzar aún más un sistema de apartheid y poner a Israel en confrontación directa con el movimiento mundial para abolir la pena capital, declarando que su aplicación podría constituir un crimen de guerra.

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