• El presidente estadounidense Donald Trump (drcha.) y la primera ministra Giorgia Meloni (izqda.) en la Casa Blanca.
Publicada: domingo, 10 de mayo de 2026 9:42

Donald Trump afirmó que evalúa retirar tropas de Italia tras recortes en Alemania, luego de que aliados europeos rechazaron respaldar a EE.UU. en la guerra contra Irán.

El presidente estadounidense Donald Trump afirmó en una entrevista exclusiva con el diario italiano Corriere della Sera que sigue considerando la posibilidad de retirar tropas estadounidenses de las bases en Italia y expresó su descontento con Roma por no haber apoyado a Washington durante la guerra contra Irán.

“Italia no estuvo allí cuando la necesitábamos. Y yo siempre he estado para Italia, y también mi país”, alegó, dejando entrever tensiones por la negativa de Italia a permitir el uso de la base de Sigonella, en Sicilia, para misiones vinculadas al conflicto con Irán.

El Gobierno de la primera ministra Giorgia Meloni ha señalado de manera constante que Italia “no está en guerra ni quiere participar en ella”. Además, ha recalcado que el uso de sus instalaciones militares se rige por acuerdos internacionales, y que cualquier excepción requiere autorización “caso por caso” del Parlamento.

 En reacción a las declaraciones del mandatario estadounidense, el ministro de Defensa italiano, Guido Crosetto, afirmó que “no puede comprender” los motivos de las amenazas de Trump e insistió en la oferta italiana de enviar buques para desminar el estrecho de Ormuz una vez se estabilice la región.

 

Según datos del Departamento de Defensa de Estados Unidos, a finales de 2025, aproximadamente 12 700 soldados estadounidenses en servicio activo estarían estacionados permanentemente en Italia, lo que la convertiría en la segunda mayor presencia militar estadounidense en Europa después de Alemania.

Anteriormente, la agencia de noticias italiana ANSA informó que Trump dijo que podría reducir la presencia militar estadounidense en España e Italia, criticando a los aliados europeos por no brindar asistencia en la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán.

La entrevista telefónica se produjo un día después de que el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, se reuniera en Roma con Meloni para suavizar las tensiones surgidas entre Washington y Roma. Rubio, que se presentó ante la prensa como un “defensor de la Organización del Tratado de Atlántico Norte (OTAN)”, destacó que la alianza permite a EE.UU. mantener fuerzas en Europa y contar con bases con capacidad logística “de proyectar poder en caso de contingencias”.

No obstante, Rubio criticó que la negativa de algunos miembros de la OTAN a permitir el uso de sus bases “obstaculizó la misión” y “creó peligros innecesarios”, citando específicamente a España. En cuanto a la situación de las bases en Italia, indicó que no habló con Meloni sobre la posible retirada de tropas ni sobre una salida de EE.UU. de la OTAN, y subrayó que esas decisiones “corresponden al presidente”. 

La ameneza contra Italia se produce una semana pasada después de que el Departamento de Guerra de EE.UU. (el Pentágono) anunciara la retirada de 5000 soldados de Alemania, que alberga uno de los mayores contingentes estadounidenses fuera de su territorio.

Sin embargo, Trump —visiblemente enfadado por la falta de apoyo europeo en la guerra contra Irán y por las críticas del canciller alemán Friedrich Merz a las acciones estadounidenses— declaró posteriormente que la reducción podría ser aún “mucho mayor”, así como no descartó el viernes la posibilidad de que las tropas que Estados Unidos retirará de Alemania puedan ser reubicadas en Polonia.

La decisión de Trump se produce en momentos de tensión con los aliados europeos por su negativa a sumarse a la agresión ilegal contra Irán, por lo que ha criticado duramente contra el canciller alemán, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, y el primer ministro británico, Keir Starmer.

El 28 de febrero Estados Unidos e Israel lanzaron una guerra a gran escala y no provocada contra Irán, en la que fueron asesinados el Líder de la Revolución Islámica, el ayatolá Seyed Ali Jamenei, altos mandos militares y cientos de civiles, con más de 3500 víctimas, según la medicina forense iraní.

En respuesta, las Fuerzas Armadas iraníes llevaron a cabo 100 oleadas de ataques con misiles y drones contra objetivos militares estadounidenses e israelíes durante 40 días, causando daños significativos, lo que finalmente obligó a ambos regímenes agresores a anunciar un alto el fuego unilateral que sigue vigente hasta el día de hoy.

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