Joe Kent, exdirector del Centro Nacional de Contraterrorismo (NCC) de Estados Unidos afirmó en una publicación en X el jueves que la comunidad de inteligencia estadounidense coincidía antes de la guerra en que “Irán no estaba desarrollando un arma nuclear”.
EE.UU. e Israel lanzaron una guerra no provocada contra Irán el 28 de febrero de 2026, bajo el pretexto de que Teherán estaba desarrollando un arma nuclear.
“Una de las muchas tragedias de esta guerra es que, antes de que comenzara, la Comunidad de Inteligencia (IC) de EE.UU., incluida la CIA, coincidía en que Irán no estaba desarrollando un arma nuclear y que Irán atacaría las bases estadounidenses en la región y cerraría el estrecho de Ormuz si era atacado por Israel y EE. UU.", escribió Kent en la publicación.
Es más, dijo que la comunidad de inteligencia había evaluado correctamente que atacar al liderazgo iraní lo fortalecería y envalentonaría a los radicales.
Pero, la narrativa y la agenda impulsadas por Israel ganaron la discusión y nos forzaron a esta guerra, agregó el exoficial de inteligencia.
Kent renunció a su cargo en marzo en protesta por la agresión injustificada de Estados Unidos e Israel contra Irán y, en su carta de dimisión, criticó la decisión del presidente estadounidense Donald Trump de lanzar la guerra, sin que el país persa represente una amenaza inminente para Estados Unidos.
“No puedo, en conciencia, apoyar la guerra contra Irán”, escribió Kent el 17 de marzo de 2025 en una publicación en la plataforma social X.
Señaló que los israelíes forzaron a Trump a entrar en la guerra. “Está claro que comenzamos esta guerra debido a la presión de Israel y su poderoso lobby estadounidense”, enfatizó.
Estados Unidos pidió un alto el fuego el 8 de abril, tras cuarenta días de combates. El presidente Donald Trump solicitó la tregua aun vigente para negociaciones bajo la mediación de Pakistán. Se dio una ronda el mes pasado, pero sin resultados por las excesivas demandas de la parte estadounidense.
De hecho, en medio de las negociaciones, Trump impuso un bloqueo a los puertos navales iraníes y en represalia, Teherán restringió el paso por el estrecho de Ormuz y advierte que no lo abrirá hasta el fin del cerco estadounidense.
Irán, en reiteradas ocasiones, ha destacado que la única solución duradera para la crisis en el estrecho de Ormuz es el fin permanente de la guerra, el levantamiento del bloqueo naval y la reanudación del tránsito normal.
También, ha advertido a los adversarios sobre la escala y modo impredecibles de la respuesta de Irán ante cualquier agresión futura.
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