Publicada: miércoles, 13 de mayo de 2026 11:19

Irán emplea tecnología nuclear avanzada para detectar trastornos metabólicos en recién nacidos y prevenir daños irreversibles.

Por: Ivan Kesic

Cada recién nacido en Irán es sometido a pruebas de detección de decenas de trastornos metabólicos mediante tecnología nuclear avanzada desarrollada por científicos iraníes, un logro que ha posicionado al país como líder mundial en un campo que la mayoría de las naciones ni siquiera ha intentado dominar.

Mucho antes de los debates sobre los niveles de enriquecimiento y las negociaciones internacionales, Irán asumió un compromiso silencioso pero profundo con sus ciudadanos más jóvenes y vulnerables.

Hoy, cada bebé nacido en el país recibe gratuitamente pruebas de detección para 58 trastornos metabólicos hereditarios mediante espectrometría de masas en tándem, una tecnología basada fundamentalmente en la ciencia nuclear. Los kits de detección son producidos nacionalmente por investigadores iraníes, una hazaña de la que solo un reducido número de países puede presumir.

Este programa ha funcionado de manera ininterrumpida durante casi dos décadas, ampliándose desde un enfoque inicial en tres trastornos hasta convertirse en un panel integral que actualmente detecta aminoacidopatías, acidemias orgánicas, trastornos de oxidación de ácidos grasos y defectos del ciclo de la urea.

La fuerza motriz detrás de esta revolución médica es el programa nuclear pacífico de Irán, incluido el uso de uranio enriquecido para producir radioisótopos que salvan vidas.

Lejos de ser un arma de guerra, la tecnología nuclear iraní se ha convertido en una herramienta indispensable de sanación, especialmente para miles de recién nacidos iraníes identificados cada año con una afección metabólica que, de otro modo, conduciría a daños cerebrales irreversibles, discapacidad o muerte.

 

Compromiso nacional con la salud neonatal

El programa iraní de detección neonatal no es una iniciativa reciente, sino un sistema consolidado y altamente exitoso que ha estado en funcionamiento durante más de dos décadas.

Desde 2002, las pruebas de detección de hipotiroidismo congénito, fenilcetonuria y deficiencia de glucosa-6-fosfato deshidrogenasa son obligatorias en todo el país.

Con el tiempo, y a medida que las capacidades iraníes en medicina nuclear avanzaron significativamente, el programa también se expandió de forma considerable.

Lo que comenzó como un panel básico de tres trastornos creció hasta incluir 58 trastornos metabólicos, todos detectados mediante unas pocas gotas de sangre extraídas del talón del recién nacido entre el tercer y el quinto día de vida.

La magnitud de este esfuerzo es extraordinaria. Solo en la provincia meridional de Fars, que sirve como modelo para el programa nacional, aproximadamente 54 000 recién nacidos son examinados anualmente en 56 centros de detección.

La provincia ha mantenido una cobertura del 100 % en las pruebas de detección durante siete años consecutivos, un nivel de desempeño que le ha valido reconocimiento oficial por parte del Ministerio de Salud.

A escala nacional, el programa cubre prácticamente todos los nacimientos, garantizando que ningún niño iraní comience la vida sin beneficiarse de pruebas metabólicas tempranas.

Las pruebas se ofrecen completamente de manera gratuita, eliminando cualquier barrera económica que pudiera impedir a las familias acceder a este servicio esencial.

 

El núcleo nuclear de la detección neonatal

La tecnología que hace posible este cribado masivo es la espectrometría de masas en tándem, o MS/MS. Este sofisticado método analítico mide con precisión las concentraciones de aminoácidos y acilcarnitinas en muestras de sangre seca.

Cuando un lactante presenta un trastorno metabólico hereditario, ciertos metabolitos se acumulan en niveles anormales, y el instrumento MS/MS detecta estas desviaciones con notable sensibilidad y especificidad.

Lo que muchos no saben es que la MS/MS depende fundamentalmente de la tecnología nuclear. Los instrumentos requieren materiales de calibración y control de calidad producidos mediante radioisótopos derivados del uranio enriquecido.

Además, las pruebas confirmatorias para resultados sospechosos suelen involucrar técnicas de medicina nuclear.

Cuando el cribado de un recién nacido indica un posible trastorno, los médicos realizan perfiles plasmáticos de aminoácidos, pruebas de ácidos orgánicos en orina y mediciones de actividad enzimática, muchas de las cuales dependen de métodos radioquímicos.

Los científicos iraníes han diseñado y fabricado ellos mismos los kits de diagnóstico, pese a las sanciones, alcanzando un nivel de autosuficiencia que sitúa al país entre un selecto grupo de naciones capaces de producir estos sofisticados productos médicos.

En junio de 2025, el país demostró esta capacidad en el escenario internacional cuando el presidente del Parlamento, Mohamad Baqer Qalibaf, entregó al presidente cubano Miguel Díaz-Canel cuatro kits avanzados de medicina nuclear, incluido un kit de detección metabólica de estándares internacionales que permite la detección temprana de más de 50 trastornos metabólicos en recién nacidos.

 

Del enriquecimiento al 60 % a la curación de bebés

Uno de los malentendidos más persistentes sobre el programa nuclear iraní se refiere al propósito del uranio enriquecido al 60 %.

Los críticos occidentales han afirmado repetidamente que niveles tan altos de enriquecimiento no tienen fines pacíficos. La realidad no podría ser más distinta.

El uranio enriquecido al 60 %, cuando se fabrica en forma de blancos y se irradia en un reactor de investigación, produce molibdeno-99, un radioisótopo que se desintegra en tecnecio-99m.

Este único isótopo se utiliza cada año en decenas de millones de procedimientos médicos en todo el mundo, incluidos escáneres cardíacos y diagnósticos oncológicos esenciales para la medicina moderna.

Irán ha declarado oficialmente esta aplicación médica, y la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) verificó en marzo de 2022 la conversión de una parte del uranio iraní enriquecido al 60 % en blancos destinados a la producción de molibdeno-99.

El material convertido en blancos e irradiado no representa ningún riesgo de proliferación. Una vez transformados, estos blancos no pueden desviarse para ningún otro propósito y permanecen dentro de Irán, beneficiando directamente a los pacientes iraníes.

La elección de un enriquecimiento al 60 %, en lugar de niveles inferiores, no es arbitraria. Los blancos de uranio altamente enriquecido producen aproximadamente cinco veces más rendimiento que los blancos de uranio poco enriquecido utilizando la misma cantidad de material.

El uso de uranio poco enriquecido requeriría cinco veces más blancos, generaría cinco veces más residuos radiactivos y demandaría cinco veces más procesamiento químico para producir la misma cantidad de medicina capaz de salvar vidas.

Irán simplemente está haciendo lo que otras naciones nucleares han hecho durante medio siglo: utilizar la tecnología más eficiente disponible para producir isótopos médicos destinados a su población.

 

Importancia del cribado en Irán

La prevalencia de los trastornos metabólicos hereditarios en Irán es significativamente superior a los promedios mundiales, lo que convierte al programa de detección no solo en algo beneficioso, sino esencial.

Un importante estudio epidemiológico publicado en 2025 examinó a 138.689 recién nacidos sometidos a cribado en la provincia de Fars durante un período de 30 meses.

El estudio identificó 139 casos confirmados de trastornos metabólicos hereditarios, lo que arrojó una prevalencia de un caso por cada 1000 recién nacidos. Esta tasa es considerablemente más alta que el promedio global aproximado de uno por cada 2.500.

El trastorno más común identificado fue el de alteración del metabolismo de la fenilalanina, que representó el 30 % de los casos diagnosticados, seguido de la deficiencia de acil-CoA deshidrogenasa de cadena corta con un 8,3 %, y la deficiencia de 3-metilcrotonil-CoA carboxilasa con un 7,9 %.

La elevada prevalencia está directamente relacionada con el singular panorama genético y la estructura poblacional de Irán. Dado que la mayoría de los trastornos metabólicos hereditarios siguen un patrón de herencia autosómico recesivo, los niños nacidos en este entorno genético enfrentan un riesgo elevado.

Sin el cribado neonatal, estos trastornos pasarían desapercibidos hasta la aparición de síntomas. En la fenilcetonuria, por ejemplo, una deficiencia en la enzima que convierte la fenilalanina en tirosina conduce a un daño neurológico progresivo.

Los lactantes parecen normales al nacer, pero sin una intervención dietética temprana desarrollan discapacidad intelectual severa, convulsiones, trastornos conductuales y deterioro neurológico permanente.

Cuando los síntomas aparecen, el daño ya es irreversible. El cribado neonatal cambia completamente esta realidad al identificar a los bebés afectados antes de que surjan síntomas, permitiendo un tratamiento inmediato que previene el daño cerebral y posibilita un desarrollo normal.

Tratamiento y atención a largo plazo

La detección es solo el primer paso. Irán ha construido un sistema integral de atención para los lactantes diagnosticados con diversos trastornos metabólicos.

Cada caso confirmado es remitido a clínicas metabólicas especializadas, donde equipos multidisciplinarios —integrados por médicos, nutricionistas, psicólogos y enfermeros— proporcionan atención continua.

Los pacientes reciben fórmulas especializadas, medicamentos y orientación dietética adaptada a su trastorno específico.

En el caso de la fenilcetonuria, el tratamiento consiste en limitar estrictamente la fenilalanina en la dieta, el aminoácido que se acumula hasta niveles tóxicos en las personas afectadas. Esto requiere alimentos médicos especialmente formulados y la evitación de productos con alto contenido proteico.

En Irán, estos productos especializados se suministran a través del sistema sanitario, y las familias reciben apoyo para mantener el estricto régimen alimentario que previene el daño neurológico.

Para otros trastornos, como la enfermedad de la orina con olor a jarabe de arce, la acidemia propiónica y la acidemia metilmalónica, el tratamiento es igualmente intensivo.

Estas afecciones requieren protocolos de emergencia ante descompensaciones metabólicas, un cuidadoso control de la ingesta proteica y, en algunos casos, terapia vitamínica destinada a apoyar la actividad enzimática residual.

El programa de cribado ha permitido a Irán identificar a cientos de niños afectados que, de otro modo, habrían sufrido discapacidades graves o muerte prematura.

 

Liderazgo regional y reconocimiento internacional

Los logros de Irán en el ámbito del cribado metabólico neonatal no han pasado desapercibidos. El viceministro de Salud de la Universidad de Ciencias Médicas de Shiraz anunció en 2025 que la provincia de Fars había mantenido una cobertura del 100 % en las pruebas de detección por séptimo año consecutivo.

Estos esfuerzos han recibido elogios del viceministro de Salud de todo el país. Actualmente, la provincia es reconocida como un centro científico y administrativo en el campo de la prevención de enfermedades metabólicas.

Más allá de sus fronteras, Irán ha comenzado a compartir su experiencia con otras naciones. La donación de kits de detección metabólica a Cuba en 2025 representa no solo un gesto diplomático, sino también una transferencia tecnológica capaz de salvar vidas.

Estos kits cumplen con estándares internacionales y demuestran que la medicina nuclear iraní ha alcanzado un nivel de sofisticación equiparable al de cualquier país del mundo.

Actualmente, el país produce y suministra aproximadamente 69 radiofármacos diagnósticos y terapéuticos, atendiendo a más de un millón de pacientes al año.

A finales de 2025, Irán fue descrito como una potencia mundial en medicina nuclear, situándose entre los tres mayores productores de radiofármacos del planeta.

La producción nacional de tecnecio-99m, flúor-18 y lutecio-177 ha hecho que Irán sea autosuficiente en los isótopos que sustentan la medicina nuclear moderna.

El camino por delante

El programa iraní de cribado neonatal continúa evolucionando. Los esfuerzos actuales buscan ampliar el panel de detección para incluir trastornos adicionales, como la deficiencia cerebral de creatina, cuya prevalencia en Irán se ha encontrado superior a la observada en otros países.

El programa también está expandiéndose gradualmente desde su actual condición de proyecto piloto provincial hacia una implementación nacional.

La visión a largo plazo se extiende más allá de las fronteras iraníes. Dadas las características genéticas y estructuras poblacionales particulares de la región, los investigadores iraníes han propuesto extender el cribado metabólico a los países vecinos.

La experiencia iraní ofrece un modelo que otras naciones de la región podrían seguir, evitando potencialmente miles de casos de discapacidad y muerte prevenibles cada año.

El uranio enriquecido al 60 % que algunos afirman no tener ningún propósito pacífico es precisamente el material que, al ser irradiado en el Reactor de Investigación de Teherán, produce molibdeno-99, el cual se desintegra en tecnecio-99m, utilizado para calibrar los instrumentos MS/MS que examinan a cada recién nacido iraní para detectar 58 trastornos.

Esto no es una posibilidad futura ni una aplicación teórica. Está ocurriendo ahora mismo, todos los días, en hospitales y laboratorios de todo Irán.

La misma tecnología nuclear que genera controversia internacional está, silenciosa, constante y discretamente, salvando vidas y preservando el futuro de los niños iraníes.


Texto recogido de un artículo publicado en Press TV