En una entrevista concedida a la agencia de noticias iraní IRNA un día antes de la visita del presidente estadounidense, Donald Trump a China, el embajador de Irán en Pekín, Abolreza Rahmani Fazli, afirmó que el gigante asiático ha desempeñado un papel clave en la reducción de las tensiones derivadas de la guerra de Estados Unidos e Israel contra Irán.
Al respecto, el diplomático detalló que Irán, al gestionar la fase de posguerra, no se limita a reacciones a corto plazo, sino que busca redefinir su postura diplomática en su relación con sus socios estratégicos.
“Dentro de este marco, Irán no considera a China simplemente como un socio económico o un comprador de energía, sino como parte de una estrategia política más amplia, de equilibrio contra la presión, las amenazas y el unilateralismo”, subrayó.
Rahmani Fazli precisó que el papel de China en el fin de la guerra contra Irán no debe considerarse únicamente a nivel de declaraciones oficiales, pues, de hecho, desde el principio, Pekín manifestó su oposición a la expansión de la guerra, ya que sabe que la inestabilidad en Asia Occidental no es solo una crisis regional y que está ligada a la seguridad energética, la cadena comercial global y el equilibrio de poder en el sistema internacional.
“Desde esta perspectiva, los esfuerzos de China por poner fin a la guerra tenían como objetivo defender el principio de estabilidad”, explicó.
Según el enviado, China también hizo esfuerzos por mantener abierta la vía de las negociaciones mediante consultas con actores influyentes, presentando una iniciativa de paz con la cooperación de Pakistán que condujo a las negociaciones en Islamabad entre representantes iraníes y estadounidenses a principios de abril, y a través de un plan de 4 puntos presentado por el presidente Xi Jinping.
“La importancia del papel de China radicó en el hecho de que no vio la crisis desde la perspectiva de presionar a Irán, sino desde la de contener la guerra y evitar el colapso de la seguridad regional”, detalló.
Respecto a la propuesta de cuatro puntos de China para la región, el embajador iraní afirmó que el plan es significativo porque se aleja de la lógica de la seguridad importada y enfatiza el respeto a la soberanía nacional, el compromiso con la coexistencia pacífica, la adhesión al derecho internacional y el vínculo entre seguridad y desarrollo.
Señaló que para Irán, el valor de esta propuesta reside en el hecho de que busca la seguridad en Asia Occidental no mediante la creación de alianzas contra un país en particular, sino a través del diálogo y el reconocimiento de los intereses legítimos de todos los actores.
Fazli afirmó que Irán acoge con satisfacción tales iniciativas porque se alinean con su visión de principios de que el futuro de la región debe ser moldeado por los propios países de la región, en lugar de mediante la intervención y la presión de actores externos.
El viaje de dos días de Trump, que concluirá el 15 de mayo, se produce una semana después de que el ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abás Araqchi, visitara Pekín para mantener conversaciones sobre diversos temas, incluida la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán.
📸 Seyed Abás Araqchi, ministro de Relaciones Exteriores de Irán, se reunió en Pekín con Wang Yi, su homólogo chino 🇨🇳, para tratar asuntos bilaterales y regionales. pic.twitter.com/uuuFI0zZIw
— HispanTV (@Nexo_Latino) May 6, 2026
La guerra, que comenzó el 28 de febrero, se detuvo 40 días después bajo un alto el fuego que se está volviendo cada vez más inestable debido a la negativa de Washington a levantar el bloqueo naval a Irán y a sus ataques contra buques iraníes, que han provocado intercambios de disparos con las fuerzas iraníes.
Trump impuso el bloqueo el 13 de abril para presionar a Irán por el estrecho de Ormuz, donde la República Islámica ha mantenido el control desde los primeros días de la guerra como parte de sus medidas de autodefensa, estableciendo nuevas regulaciones para impedir la navegación de buques pertenecientes a adversarios y sus aliados.
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