“La enemistad con el gran pueblo de Irán es una apuesta insensata. Colaborar con Israel en ello es imperdonable”, ha enfatizado este miércoles el ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Seyed Abás Araqchi, en su cuenta de red social X.
Esas declaraciones se producen después de que la oficina del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, revelara en la red social X su visita secreta a los Emiratos Árabes Unidos (EAU) y su reunión con el presidente emiratí, el sheij Mohamed bin Zayed Al Nahyan, en medio de la agresión estadounidense-israelí impuesta contra Irán.
“Aquellos que coludan con Israel para sembrar división rendirán cuentas”, ha advertido Araqchi, mencionando que Netanyahu ha revelado lo que los servicios de seguridad de Irán “habían transmitido hace mucho tiempo” al liderazgo del país.
Según Reuters, la reunión realizada el 26 de marzo en la ciudad de Al Ain, cerca de la frontera con Omán, supuso el primer encuentro confirmado públicamente entre Netanyahu y el presidente emiratí.
A principios de esta semana, altos funcionarios estadounidenses confirmaron que el régimen israelí envió una batería del sistema Cúpula de Hierro y personal para operarla en los Emiratos Árabes Unidos durante la guerra estadounidense-israelí.
Mientras tanto, funcionarios árabes y una fuente familiarizada con el asunto declararon a The Wall Street Journal que David Barnea, jefe del servicio de espionaje israelí (Mossad), visitó los Emiratos Árabes Unidos al menos dos veces durante la guerra para coordinar ataques militares contra Irán.
Los informes añadieron que el régimen israelí y los Emiratos Árabes Unidos coordinaron un ataque contra una importante planta petroquímica iraní.
Ambas partes firmaron un acuerdo de normalización respaldado por Estados Unidos en 2020.
El lunes, un informe publicado por el diario The Wall Street Journal afirmó que los Emiratos Árabes Unidos llevaron a cabo una serie de ataques “encubiertos” contra Irán durante la última oleada de agresión estadounidense-israelí.
El 28 de febrero, Estados Unidos e Israel lanzaron una guerra a gran escala y no provocada contra Irán, en la que fueron asesinados el Líder de la Revolución Islámica, el ayatolá Seyed Ali Jamenei, altos mandos militares y cientos de civiles.
Durante los 40 días de guerra, hasta el 8 de abril, cuando se declaró un alto el fuego, EE.UU. y el régimen israelí llevaron a cabo ataques contra Irán, utilizando extensamente infraestructuras militares y logísticas en países de la región, incluidos Emiratos Árabes Unidos, Catar, Baréin, Kuwait, Arabia Saudí y Jordania.
En respuesta, las Fuerzas Armadas iraníes llevaron a cabo al menos 100 operaciones con misiles y drones contra objetivos en territorios ocupados por Israel, así como contra bases y activos militares estadounidenses en países de la región utilizados durante el conflicto.
Las autoridades iraníes han advertido que cualquier nueva agresión se encontrará con una respuesta mucho más devastadora que antes.
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