“Desde un punto de vista estratégico y teniendo en cuenta las capacidades de las que dispone Irán, básicamente no tenemos necesidad alguna de armas nucleares y somos capaces de defender nuestro país y contamos con la disuasión necesaria”, ha declarado el jefe de la OEAI, Mohammad Eslami, en una entrevista concedida a la plataforma informativa Avash, publicada el sábado, y en medio del aumento de las tensiones regionales que han avivado el espectro de una confrontación militar entre Irán y Estados Unidos.
Eslami ha hecho estas declaraciones en respuesta a una pregunta sobre si Irán debería avanzar hacia la adquisición de armas nucleares, a la luz de los ataques sufridos por parte de Estados Unidos e Israel y del incremento de los esfuerzos del régimen de Tel Aviv y Washington por fomentar la inestabilidad interna y desestabilizar el sistema político iraní.
En la entrevista, el responsable ha abordado una amplia gama de cuestiones, entre ellas los planes nucleares futuros de Irán y su enfoque respecto a la cooperación con la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA).
El funcionario iraní ha puesto de manifiesto que el número de personas empleadas en los proyectos nucleares actuales y en curso del país, incluidas dos nuevas centrales nucleares previstas, ha pasado de apenas 400 en 2022 a 6000 este año.
El alto responsable de la OEAI ha señalado asimismo que Irán estaba dispuesto a entregar sus reservas de uranio enriquecido al 60 % para evitar la reimposición de sanciones nucleares de las Naciones Unidas antes de finales de septiembre del año pasado.
Sin embargo, ha agregado que dichas sanciones fueron finalmente restablecidas y que Irán ya no se siente obligado a detener el enriquecimiento de uranio hasta cerca del 60 %, nivel que es necesario para la fabricación de combustible de propulsión nuclear.
Asimismo, ha precisado que la AIEA ha venido inspeccionando de manera regular las instalaciones nucleares iraníes, con excepción de aquellas que fueron objeto de ataques por parte de Estados Unidos durante el conflicto de 12 días entre Irán y el régimen israelí el pasado mes de junio.
El pasado 13 de junio, Israel inició una agresión de 12 días contra Irán, atacando instalaciones militares, nucleares y civiles en Teherán y otras ciudades, lo que dejó casi 1100 muertos. A los ataques israelíes se unió una semana después Estados Unidos, bombardeando tres sitios nucleares iraníes (Fordo, Natanz e Isfahán), protegidos por la AIEA.
Pese a la agresión, Irán, en una muestra de buena fe, firmó un acuerdo con la Agencia en El Cairo (Egipto) a principios de septiembre que le permitía a la AIEA restablecer la supervisión plena. Sin embargo, el acuerdo quedó suspendido en respuesta a la aprobación de una resolución política por el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas (CSNU) a finales de septiembre que restableció las sanciones de la ONU a Irán, acusando al país de “incumplir” su parte del acuerdo nuclear de 2015.
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