• El director general de la AIEA, Rafael Grossi, es recibido por el canciller iraní, Mohamad Yavad Zarif, en Teherán, 26 de agosto de 2020.
Publicada: miércoles, 28 de octubre de 2020 17:33

La Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) expresa su satisfacción por el “buen nivel de cooperación” de Irán con respecto a la inspección de dos sitios.

“Fue una solución constructiva al problema que teníamos (…) yo diría que desde entonces hemos mantenido el buen nivel de cooperación en el sentido de que nuestros inspectores están presentes y visitan los sitios con regularidad”, alabó el martes el director general de la AIEA, Rafael Grossi, en una entrevista con la agencia estadounidense de noticias The Associated Press (AP).

Del mismo mono, Grossi destacó que la evaluación actual de la AIEA es que Irán no posee en este momento una “cantidad significativa” de uranio.

El alto responsable de la Agencia aseveró que la idea de una “cantidad significativa” es un parámetro técnico que se aplica en el contexto del Acuerdo de Salvaguardias Amplias y el Protocolo Adicional del Tratado de No Proliferación (TNP), para indicar las cantidades que teóricamente podrían usarse para el desarrollo de un arma nuclear.

“El hecho de que pudiera haber tal cantidad no indicaría automáticamente que se está fabricando un arma nuclear, por lo que creo que debemos tener mucho cuidado al utilizar estos términos”, dijo Grossi.

 

En el último informe trimestral de la AIEA, la agencia informó que Irán incrementó, hasta el pasado 25 de agosto, sus reservas de uranio poco enriquecido en comparación con la última cifra reportada el 20 de mayo. No obstante, indicó que las reservas de agua pesada iraní se han reducido, colocándose dentro del marco del Plan Integral de Acción Conjunta (PIAC o JCPOA, por sus siglas en inglés), nombre oficial del acuerdo nuclear.

En otra parte de sus declaraciones, Grossi dijo que los inspectores de la AIEA han confirmado que Irán ha comenzado a construir una planta de ensamblaje de centrifugadoras subterráneas después del acto de sabotaje de julio en la instalación nuclear de Natanz.

El 8 de septiembre, el jefe de la Organización de Energía Atómica de Irán (OEAI), Ali Akbar Salehi, anunció los planes para construir una nueva instalación nuclear, con centrifugadoras avanzadas, cerca de central nuclear de Natanz, en el centro del país persa.

La República Islámica decidió establecer una sala “más moderna, más amplia y más completa” tras un incendio del 2 de julio, en uno de los pabellones en construcción de la instalación nuclear de Natanz, un centro de enriquecimiento de uranio ubicado en la ciudad homónima, en la provincia de Isfahán, a unos 250 kilómetros al sur de Teherán (capital iraní).

Irán mostró la naturaleza pacífica de su programa nuclear al mundo al firmar en 2015 el JCPOA con seis estados integrantes del Grupo 5+1, conformado entonces por: EE.UU., El Reino Unido, Francia, Rusia y China más Alemania. Sin embargo, Washington se retiró unilateralmente del acuerdo y volvió a imponer sanciones unilaterales contra el país persa.

Teherán cumplió plenamente con el JCPOA durante todo un año, esperando que los signatarios cumplieran su parte del convenio; sin embargo, como las partes europeas no lo hicieron, Teherán se movió en mayo de 2019 para suspender partes de sus compromisos del JCPOA en virtud de los artículos 26 y 36 del acuerdo que cubre los derechos legales de Teherán.

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