• Desplazados sirios levantan ampollas en el nuevo Gobierno libanés
Publicada: viernes, 22 de febrero de 2019 23:24
Actualizada: sábado, 23 de febrero de 2019 19:32

La falta de consenso en El Líbano para declarar oficialmente que se abren relaciones con Siria ha encendido la batalla dialéctica en la política.

El recién estrenado ministro libanés de Asuntos de Desplazados, Saleh Gharib, se reunió con la representante en El Líbano del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR). Quieren seguir contando con la ayuda de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) para el retorno de desplazados sirios que aún hay en el país, más de un millón.

Siria es precisamente el tema que hizo arder la primera sesión del Gabinete libanés el jueves pasado. El presidente de El Líbano, Michel Aoun, tuvo que darla por terminada cuando el partido de las Fuerzas Libanesas criticó duramente la visita a Siria del ministro de Asuntos de Desplazados.

Para el presidente Aoun está claro: los desplazados deben volver. Su partido, así como otros tantos libaneses, apoyan públicamente las relaciones con el Gobierno sirio.

Muchos apuntan cómo las Fuerzas Libanesas se mantienen calladas en cuanto a la normalización con el régimen de Israel pero se manifiestan cuando se habla de Siria.

Formalizar relaciones con el Gobierno sirio es una de las guerras intestinas dentro del Gobierno libanés. Es pragmatismo o amistad contra la discrepancia de partidos como las Fuerzas Libanesas a quienes acusan de imponer su postura política y no proponer otra solución para los desplazados sirios.

Isabel Pérez, Beirut.

xsh/mkh

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