• El presidente de EE.UU., Joe Biden, firma orden ejecutiva en la Casa Blanca en Washington, 21 de enero de 2021. (Foto: Reuters)
Publicada: sábado, 6 de noviembre de 2021 1:25

El presidente de EE.UU. firmará una ley aprobada por la Cámara Baja que recrudece y amplía el impacto de las medidas coercitivas contra el Gobierno de Nicaragua.

Un alto funcionario de la Casa Blanca ha anunciado este viernes que Biden promulgará después de las elecciones de Nicaragua la llamada Ley Renacer, aprobada el miércoles por la Cámara Baja de EE.UU., según la cual se intensificarán las sanciones contra el Gobierno del mandatario nicaragüense, Daniel Ortega.

El presidente (Biden) emitirá un comunicado probablemente el domingo, y después firmará la Ley Renacer que ha aprobado el Congreso”, ha recalcado la fuente, quien ha hablado bajo condición de anonimato.

Asimismo, ha asegurado que la ley para Reforzar el Cumplimiento de Condiciones para la Reforma Electoral en Nicaragua (Renacer) promoverá la coordinación con países afines, como Canadá, la Unión Europea (UE) y socios latinoamericanos y caribeños, a fin de “aumentar la presión” contra el Gobierno nicaragüense.

 

El diplomático también ha explicado que la aludida ley no se rubricará antes de los comicios con el objetivo de “no distraer” el proceso electoral en Nicaragua.

A través de tal medida, se impondrán embargos contra los actores clave del Gobierno de Ortega, miembros de su familia e integrantes de la Policía y altos cargos de la Fuerzas Armadas, así como los funcionarios del Banco Central, miembros del Consejo Supremo Electoral e integrantes del gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) y sus familias.

Las presiones de Estados Unidos y las campañas de difamación contra el Gobierno de Nicaragua han aumentado desde que Ortega se postulara para la reelección en las presidenciales del próximo domingo, en las cuales el mandatario buscará su quinto mandato, el cuarto consecutivo (desde su victoria en 2006) y el segundo, junto a su esposa, la vicemandataria Rosario Murillo, frente a cinco formulaciones opositoras.

nsh/ctl/rba