• Nasry Asfura rinde protesta como presidente de Honduras, el martes, 27 de enero de 2026.
Publicada: martes, 27 de enero de 2026 19:04

El nuevo presidente hondureño, Nasry Asfura, ha asumido el cargo para 2026-2030 tras un proceso electoral controvertido para sustituir a Xiomara Castro.

El conservador Nasry Asfura, conocido popularmente como “Tito” o “Papi a la orden”, ha asumido este martes la Presidencia de Honduras, poniendo fin al mandato de la presidenta Xiomara Castro, en un contexto político marcado por la polarización y las denuncias de fraude electoral.

Asfura, empresario del sector de la construcción y de ascendencia palestina, llegó al poder tras obtener el 40,26 % de los votos en unos comicios ampliamente cuestionados. Con experiencia previa en la gestión municipal, ha jurado el cargo durante una ceremonia oficial celebrada en el Congreso Nacional, en la capital Tegucigalpa, que ha comenzado a las 9:00 de la mañana, hora local.

El nuevo mandatario ha recibido la banda presidencial y ha prestado juramento ante el presidente del Congreso, Tomás Zambrano. En sus primeras declaraciones como jefe de Estado, ha prometido “cumplir la Constitución y las leyes, como lo dicen los sagrados mandamientos” de la Iglesia católica, antes de exclamar: “Honduras, para servirte estamos”, en medio de aplausos y consignas de apoyo desde los escaños legislativos.

Durante su discurso inaugural, Asfura ha destacado el papel del Consejo Nacional Electoral (CNE) y de sus consejeros Ana Paola Hall, Cossette Alejandra López-Osorio Aguilar y Carlos Cardona, quienes lo proclamaron vencedor de las elecciones, pese a las controversias que rodearon el proceso.

 

A diferencia de lo previsto, el presidente no ha anunciado la conformación de su gabinete. En cambio, ha dirigido un mensaje directo a sus seguidores.

Tras el acto protocolario, Asfura ha firmado sus primeros decretos, entre ellos una orden para la venta del avión presidencial, que será remitida en las próximas horas para su publicación en el Diario Oficial La Gaceta.

La toma de posesión se produce tras un proceso electoral caracterizado por la tensión política, las protestas callejeras por presunto fraude en el escrutinio, el retraso de un mes en la proclamación oficial de los resultados y el respaldo explícito del presidente estadounidense, Donald Trump.

Tanto la candidata oficialista, Rixi Moncada, como el Gobierno saliente y el también candidato conservador Salvador Nasralla, rechazaron los resultados, profundizando las dudas sobre la legitimidad del proceso electoral.

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