• Los presidentes de México, Enrique Peña Nieto (izda.), y de EE.UU., Donald Trump, se reúnen en Hamburgo, Alemania, 7 de julio de 2017.
Publicada: domingo, 25 de febrero de 2018 9:32

El presidente de EE.UU., Donald Trump, y su par de México, Enrique Peña Nieto, pospusieron la visita del líder mexicano a la Casa Blanca tras una llamada telefónica tirante en la que habían abordado la idea del magnate republicano de construir un muro en la frontera entre ambos países.

“Los dos líderes estuvieron de acuerdo en que no era el momento adecuado para una visita, pero que harían que sus equipos continúen hablando y trabajando juntos”, señaló un funcionario estadounidense citado por el diario local The Washington Post.

La conversación, de unos 50 minutos de duración, se produjo el pasado 20 de febrero, y en gran parte estuvo dedicada al muro en la frontera de los dos países, pero no llegaron a un acuerdo.

Según el referido diario, un funcionario mexicano, por su parte, señaló que Trump había perdido los estribos porque creía que no era razonable que Peña Nieto quisiera echar por tierra su promesa de campaña de obligar a México a pagar el muro.

La conversación telefónica entre Trump y Peña Nieto ocurrió un día antes de que EE.UU. comenzara las obras para reemplazar el muro que divide California de México con el objetivo de detener la entrada de inmigrantes indocumentados al territorio estadounidense.

Los dos líderes (el presidente de EE.UU., Donald Trump, y su homólogo mexicano, Enrique Peña Nieto) estuvieron de acuerdo en que no era el momento adecuado para una visita, pero que harían que sus equipos continúen hablando y trabajando juntos”, señaló un funcionario estadounidense.

 

Peña Nieto, que se reunió con Trump en julio en el marco de una cumbre del Grupo de los 20 (G-20), canceló una reunión anterior después de que Trump amenazara con establecer un impuesto a las importaciones mexicanas para pagar el muro.

Desde el principio, Trump subrayó que el muro sería financiado por México, algo que nunca aceptó el país latinoamericano, pero luego el inquilino de la Casa Blanca admitió que inicialmente el muro sería pagado por los propios estadounidenses, diciendo que este fondo será recuperado a través de imposición de aranceles comerciales o la reducción de la asistencia al Gobierno mexicano.

Tanto durante su campaña electoral como después de que asumió el cargo como el presidente, el magnate republicano ha tenido una postura dura contra los inmigrantes llegando incluso a tildarles de “serpientes traicioneras” que sólo perjudican al pueblo estadounidense.

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