• Lanzamiento de un misil balístico desde un submarino por Corea del Norte.
Publicada: viernes, 25 de noviembre de 2016 1:41
Actualizada: viernes, 25 de noviembre de 2016 6:01

Corea del Norte estaría contemplando probar otra devastadora bomba nuclear el mismo día en que Donald Trump asuma la Presidencia de EE.UU.

“A principios de 2017, es muy probable que Pyongyang ensaye otro test nuclear y lance un misil balístico de largo alcance para reiterar su estatus como potencia nuclear”, advirtió el miércoles el director del Centro surcoreano para la Unificación Estratégica, Lee Su-seok.

Durante su intervención en un foro militar desarrollado en Seúl, capital surcoreana, el funcionario sostuvo que esta medida podría servir a Corea del Norte como una escalofriante demostración de fuerza, ha reportado este jueves el diario británico Express.

A principios de 2017, es muy probable que Pyongyang ensaye otro test nuclear y lance un misil balístico de largo alcance para reiterar su estatus como potencia nuclear”, advirtió el director del Centro surcoreano para la Unificación Estratégica, Lee Su-seok

Lee Su-seok además expresó temores ante el deterioro de las relaciones entre Seúl y Pyongyang, una vez el presidente electo de EE.UU., Donald Trump, jure el cargo el próximo 20 de enero.

“Las relaciones intercoreanas se mantendrán frías y tensas durante la primera mitad de 2017, a raíz de las continuas provocaciones militares desde el norte”, puntualizó después de aseverar que “podría producirse diálogos con Corea del Norte en algún momento después de que Trump asuma el cargo en enero”.

El líder norcoreano, Kim Jong-un “podría buscar entablar negociaciones con EE.UU., cuando ya haya terminado pruebas nucleares y alcanzado la etapa de poder instalar un misil de largo alcance con carga nuclear”, estimó.

 

En la actualidad, la península coreana sigue inmersa en una escalada de tensiones, exacerbadas por los últimos ensayos nucleares y balísticos efectuados por Corea del Norte a principios de año y las posteriores maniobras militares conjuntas entre EE.UU. y Corea del Sur.

En septiembre, Pyongyang llevó a cabo su quinta prueba nuclear, la más devastadora hasta la fecha en la que aseguró haber detonado una cabeza ajustable a un misil. Corea del Norte justifica su actitud por la necesidad de defenderse de lo que considera movimientos provocadores de Corea del Sur y Estados Unidos.

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