En una entrevista concedida a la cadena TRT Haber, publicada este sábado, el canciller turco se refirió a los recientes disturbios en Irán y su impacto en la región, afirmando que absolutamente, Israel no logrará el objetivo que persigue para derrocar el sistema en Irán mediante sus operaciones en el país persa.
Fidan subrayó la intención explícita del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, y del régimen sionista de intentar un cambio de régimen en Irán, pero señaló que este tema no está siendo tratado adecuadamente. Además, destacó que han cometido un grave error de cálculo al subestimar la reacción del pueblo iraní ante dicho plan.
En este contexto, resaltó la conciencia política de la sociedad iraní y declaró que la nación persa sabe muy bien cuándo, cómo y frente a quién debe reaccionar.
El ministro denunció que mientras Irán opta por el camino del diálogo, se le imponen condiciones excesivas que complican aún más la situación.
Las protestas comenzaron el 28 de diciembre de manera pacífica, con demandas económicas en varios puntos de Irán; sin embargo, en algunos casos, se tornaron violentas debido a la infiltración de alborotadores respaldados desde el extranjero.
Altos funcionarios estadounidenses e israelíes, incluidos el presidente Donald Trump y el primer ministro Benjamín Netanyahu, respectivamente, han expresado su apoyo abierto a los alborotadores y han contratado terroristas.
Las autoridades iraníes han reconocido la legitimidad de las quejas económicas planteadas por los manifestantes pacíficos y han prometido abordarlas, al tiempo que enfatizan una clara distinción entre la protesta pacífica y la violencia organizada instigada desde el exterior, advirtiendo que se tomarán medidas judiciales contra quienes promuevan el caos y la inseguridad.
Según informes provinciales sobre los disturbios del viernes, tras las severas advertencias de las autoridades de seguridad, la mayoría de las provincias no registraron concentraciones ni altercados, y las fuerzas de seguridad mantuvieron el control, a pesar de los intentos limitados de los alborotadores de alterar el orden público. Sin embargo, se reportaron ataques contra propiedades públicas y privadas durante los disturbios en diversas provincias.
msm/hnb
