Nasreddin Amer, subdirector de la organización de medios del movimiento popular yemení Ansarolá, afirmó el sábado que la imagen sin censura de Estados Unidos como un país aterrador y terrorista quedó especialmente expuesta tras su agresión militar a Venezuela llevada a cabo esa misma jornada.
En una publicación en su canal de Telegram, el responsable yemení calificó de inútiles los intentos de EE.UU. de pulir su imagen, argumentando que la comunidad internacional lo reconoce como un delincuente. “La opinión pública mundial está profundamente conmocionada por el descaro y la insolencia de los crímenes estadounidenses”, señaló.
Amer enfatizó que los rumores sobre la lucha estadounidense contra el narcotráfico marítimo en Latinoamérica son tan ridículos como su supuesta campaña antiterrorista.
“La realidad ha demostrado que EE.UU. es la causa principal del terrorismo”, dijo, calificando también a Washington del principal actor del narcotráfico mundial. “[Washington] incluso utiliza este tema como arma para perpetrar atrocidades contra países y naciones”, declaró.
En la madrugada del sábado, Caracas, capital venezolana, y los estados de Miranda, Aragua y La Guaira fueron escenario de las agresiones de las fuerzas estadounidenses, ofensiva que concluyó con el secuestro del presidente constitucional del país, Nicolás Maduro, y su esposa, Cilia Flores, acusados de “narcoterrorismo”, según Washington.
El propio Trump admitió tras el ataque que su país gobernará a Venezuela hasta lo que llamó lograr una “transición apropiada”, y que las empresas petroleras estadounidenses se encargarán del manejo del petróleo del país sudamericano.
El diario New York Times informó el sábado que al menos 40 personas, incluidos civiles y militares, murieron en los ataques estadounidenses. Según Times, el ataque tuvo como objetivo un edificio residencial de tres pisos en el barrio de Catia La Mar, situado en una zona costera desfavorecida al oeste del aeropuerto de Caracas, donde Rosa González, una mujer de 80 años, y su familia murieron en la explosión.
El presidente estadounidense había amenazado constantemente con lanzar ataques terrestres contra los cárteles de la droga que operan en la región latinoamericana, con especial atención a Venezuela.
Durante una entrevista reciente el jueves, Maduro expresó la disposición de Venezuela a entablar negociaciones con EE.UU. con el propósito de abordar el problema del narcotráfico.
El líder chavista enfatizó en la entrevista que EE.UU. trabaja activamente para derrocar a su gobierno y tomar el control de las vastas reservas petroleras de Venezuela. Denunció que estos esfuerzos se llevan a cabo mediante sanciones prolongadas y una campaña de presión militar orquestada por Washington.
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