“Los mercenarios de la ‘coalición’ saudí saquearon más del 85 % de los ingresos de petróleo y gas de Yemen, mientras la gente en las provincias sureñas ocupadas afronta problemas crecientes”, denunció el domingo el presidente del Consejo Político Supremo de Yemen, Mahdi al-Mashat.
El titular hizo esta declaración durante una reunión mantenida con el primer ministro del Gobierno de Salvación Nacional de Yemen, Abdelaziz Saleh bin Habtoor, junto a quien abordó los desafíos que encara el pueblo en pleno bloqueo impuesto por la ‘coalición’ saudí-estadounidense.
En abril pasado, el ministro de Petróleo y Minerales de Yemen, Ahmad Daris, anunció que, en los últimos seis años, el valor de los ingresos que Yemen había dejado de percibir por el robo de petróleo y gas por Arabia Saudí superaba los 75 000 millones de dólares.
Arabia Saudí no solo bombardea y saquea Yemen, sino que también lo mantiene bajo un férreo bloqueo, que impide la entrada de todo tipo de mercancías, incluidos medicamentos y combustible.
En este sentido, Al-Mashat advirtió que los países agresores, con EE.UU. a la cabeza, buscan aumentar el sufrimiento de los yemeníes, mediante la intensificación de las sanciones, la confiscación de petroleros buques con alimentos y medicinas, y en general por la vía de la guerra económica.
A medida que se agrava la situación humanitaria en Yemen, las autoridades de este país siguen pidiendo el fin de la piratería marítima y la conducta arbitraria de los países de la campaña de guerra saudí, pues cierran paso a la transportación de productos derivados del petróleo al territorio yemení.
De hecho, el bloqueo, junto con la campaña militar que lidera Riad desde 2015, ha sumergido al país más pobre del mundo árabe en una fuerte crisis. La piratería marítima, según los responsables yemeníes, impide que los buques petroleros entreguen el combustible a Yemen, causando que los hospitales, las estaciones de bombeo de agua, las panaderías y las gasolineras se encuentren en una situación precaria.
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