Crece la tensión en Sudán tras la muerte de manifestantes en violentos enfrentamientos. Esta situación obligó a los líderes de las protestas a suspender las negociaciones con la Junta Militar que gobierna el país. Los militares, por su parte, prometieron una investigación de lo ocurrido este lunes en la ciudad de Al-Obeid.
Este martes, miles de personas volvieron a salir a las calles de Jartum, la capital. Denunciaron la represión de las fuerzas militares del país y exigieron, una vez más, la transición política a un Gobierno civil.
Tres meses después de la caída del presidente Omar al-Bashir, quien gobernó durante 30 años, la situación no ha cambiando para los sudaneses.
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