• El canciller venezolano, Jorge Arreaza, en una sesión de la Organización de las Naciones Unidas, Ginebra, 12 de septiembre de 2019. (Foto: AFP)
Publicada: domingo, 12 de enero de 2020 13:45
Actualizada: lunes, 13 de enero de 2020 10:25

El canciller venezolano vuelve a denunciar ante la ONU el impacto negativo de las medidas coercitivas de EE.UU. contra el país sudamericano.

El ministro del Poder Popular para las Relaciones Exteriores de la República Bolivariana de Venezuela, Jorge Arreaza, a través de un mensaje en Twitter publicado el sábado, denunció nuevamente ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU) las medidas coercitivas y sanciones unilaterales e injustas impuestas por Washington, que ponen en riesgo y limitan la capacidad de Venezuela a la hora de cumplir sus compromisos internacionales.

“(...) Denunciamos ante el secretario general que el bloqueo financiero de EE.UU. ha cerrado las rutas financieras para honrar los compromisos del Estado venezolano, violando abiertamente el derecho internacional”, censuró Arreaza.

En esta misma línea, el máximo representante de la Diplomacia venezolana mencionó que ya había expuesto y denunciado anteriormente ante el secretario general de la ONU, António Guterres, tal situación.

Asimismo, Arreaza señaló en su tuit que, frente a las restricciones que promueve la Administración estadounidense, presidida por Donald Trump, el voto de Venezuela “debe ser garantizado por las Naciones Unidas”.

 

Las declaraciones de Arreaza se produjeron tras la suspensión para poder ejercer el derecho a voto de Venezuela en la Asamblea General de las Naciones Unidas (AGNU) por haber sumado dos años de demora en el abono de sus cuotas al ente multilateral.

Arreaza enfatizó que los incumplimientos en cuanto al pago de las mencionadas cuotas se deben al bloqueo financiero ilegal de Estados Unidos, que ha cerrado las rutas financieras de Venezuela.

Desde agosto de 2017, cuando Washington impuso fuertes sanciones económicas contra Venezuela, este país enfrenta un bloqueo financiero internacional y no puede tener cuentas en dólares estadounidenses, por lo que se vio obligado a recolocar su capital en bancos europeos, del oeste de Asia y de Asia en general, además de adoptar el euro como principal divisa y utilizar otras monedas de mercados emergentes, como es el caso de la lira turca, el dírham y el yuan.

Ante todo lo expuesto, el Gobierno bolivariano ha registrado pérdidas notables por el diferencial cambiario en los costos transaccionales y financieros.

Debido a las sanciones estadounidenses impuestas en enero de 2019, la producción petrolera venezolana había caído a 431 000 barriles por día, lo cual agravó la situación económica.

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