• Soldados estadounidenses patrullan cerca de un pozo petrolero en la provincia de Al-Hasaka, en el noreste de Siria, 6 de noviembre de 2019. (Foto: AFP)
Publicada: jueves, 12 de marzo de 2020 14:05

El embajador sirio en Rusia, Riad Hadad, denuncia que EE.UU. expropia el territorio sirio en el noreste del país para robar su petróleo.

Hoy en día, los estadounidenses están en el noreste de Siria, controlando y robando todos los campos petroleros sirios. Si podemos liberar a esta región de la ocupación estadounidense, esto revivirá la economía del país”, ha declarado este jueves Hadad durante una entrevista concedida al canal ruso Rusia 24.

Por su parte, fuentes oficiales sirias y tribales de la provincia Al-Hasaka, han confirmado a Sputnik que los militares estadounidenses habían confiscado tierras pertenecientes a los sirios para expandir las áreas bajo su control en las cercanías de las instalaciones petroleras de la región.

Han añadido que la mayoría de los convoy y equipos militares que había enviado EE.UU. fueron desplegados en las bases, ubicadas cerca del campo petrolero de Al-Omar, en la provincia de Deir Ezzor, y en la zona petrolífera de Al-Qasrak, en Al-Hasaka, donde Washington pretende aumentar su control.

A pesar de que Siria cuenta con reservas de petróleo relativamente pequeñas en comparación con las de otros países en Asia Occidental, el crudo representaba una cuarta parte de los ingresos de Damasco.

No obstante, el inicio del conflicto armado cambió todo. Damasco perdió el control de la mayoría de los campos petroleros que se ubican normalmente en la provincia de Deir Ezzor. Algunos de estos campos cayeron en manos de EIIL (Daesh, en árabe) que le permitió convertirse en una organización terrorista acaudalada.

 

Sin embargo, en los últimos dos años, Daesh perdió el dominio de los campos petroleros ante las milicias kurdas, respaldadas por EE.UU., algo que provocó el despliegue masivo de las tropas de Washington en estas zonas.

A pesar de que EE.UU. anunció el pasado mes de octubre el repliegue de sus fuerzas de Siria, no tardó en afirmar que retendría cerca de 600 soldados para resguardar las instalaciones petroleras con ayuda de las fuerzas kurdas en la provincia oriental de Deir Ezzor. El resto del petróleo se sitúa en el noreste y el centro del país.

Autoridades estadounidenses argumentan que tal objetivo norteamericano, en realidad, busca asegurar el control de los campos petroleros de Siria e impedir que los elementos de Daesh vuelvan a apoderarse de estas zonas ricas en hidrocarburos.

De hecho, el presidente sirio Al-Asad acusó a su par estadounidense, Donald Trump, de practicar “bandidaje de Estado” al tratar de apropiarse de los pozos de crudo de la nación siria.  

La ilegal medida de Trump ha desatado una ola de condenas no solo de Siria, sino de otros países como Irán y Rusia. Este último país reveló, mediante imágenes satelitales, la implicación de EE.UU. en el contrabando del oro negro del país levantino.

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