• Epidemia de consumo de alimentos ultraprocesados en América Latina.
Publicada: jueves, 31 de octubre de 2019 3:01
Actualizada: viernes, 1 de noviembre de 2019 15:29

La Organización Panamericana de la Salud alerta del avance de los alimentos ultraprocesados en América Latina en detrimento de la comida casera.

La Organización Panamericana de la Salud (OPS) advirtió, en un informe, del incremento en el consumo de alimentos y bebidas ultraprocesados que, aunque son de pobre calidad nutricional, reemplazan las comidas caseras más nutritivas en las dietas de las familias de América Latina y el Caribe, con graves efectos para la salud.

“Estamos observando el principio de una epidemia de consumo de alimentos ultraprocesados (…) Su venta crece desproporcionadamente en comparación con la de otros alimentos, invadiendo los platos con productos que no contribuyen a la buena salud”, evaluó Fabio da Silva Gomes, asesor regional en nutrición de la OPS.

El reporte reúne datos sobre Argentina, Brasil, Chile, Colombia, México, Perú y Venezuela, que juntos constituyen el 80 % de la población de la región de América Latina y el Caribe.

Estamos observando el principio de una epidemia de consumo de alimentos ultraprocesados (…) Su venta crece desproporcionadamente en comparación con la de otros alimentos, invadiendo los platos con productos que no contribuyen a la buena salud”, evaluó Fabio da Silva Gomes, asesor regional en nutrición de la Organización Panamericana de la Salud (OPS).

 

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El crecimiento en el consumo de alimentos ultraprocesados, bebidas azucaradas y comida rápida, explica la OPS, se debe a las estrategias de mercadotecnia y de publicidad en un mercado que “está prácticamente desregulado en la región”. Esto hace que en Latinoamérica casi el 60 % de los habitantes viva con sobrepeso.

Según el informe, los alimentos ultraprocesados más peligrosos son gaseosas, snacks dulces y salados, galletas, tortas, pasteles y postres, salsas y aderezos, barras energéticas, yogur endulzado con aromatizantes y helados.

Si bien esta epidemia afecta a toda la región, su crecimiento es dispar. Por ejemplo, la variación de las ventas per cápita de los alimentos ultraprocesados se situó en el 3,4 % en Venezuela y en el 22 % en Perú, entre 2009 y 2014. En el mismo período, en Brasil y Chile las ventas per cápita de bebidas ultraprocesadas crecieron más que las de alimentos ultraprocesados.

El informe no da rodeos y exige que las autoridades nacionales de cada país tomen cartas en el asunto para detener esta epidemia alimenticia.

Entre las sugerencias que se les hacen a los gobiernos, a la comunidad científica y a organizaciones civiles, destacan el impulso de políticas fiscales, regulaciones “legales y de otro tipo” para informar al consumidor sobre el contenido de los productos, restringir la promoción de alimentos ultraprocesados, otorgar incentivos para que los alimentos mínimamente procesados sean asequibles y evitar que a los niños se les ofrezca comida chatarra en las escuelas.

mrz/anz/mjs

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