• El líder de la Cámara Baja del Parlamento de Rusia (Duma), Viacheslav Volodin, ofrece una rueda de prensa en la sede del ente en Moscú, capital rusa.
Publicada: jueves, 1 de octubre de 2020 11:06
Actualizada: jueves, 1 de octubre de 2020 12:48

El líder de la Duma rusa, Viacheslav Volodin, aclara al opositor Alexei Navalni que el presidente Putin le salvó la vida tras su presunto envenenamiento.

El líder de la Cámara Baja del parlamento ruso (Duma), Viacheslav Volodin, lanzó duras críticas al opositor Alexei Navalni por haber responsabilizado al mandatario de Rusia, Vladímir Putin, de su presunto envenenamiento con un agente nervioso llamado Novichok, según informa este jueves la agencia de noticias francesa AFP.

Navalni no tiene vergüenza, es un canalla. Putin le salvó la vida (…) Está claro que Navalni trabaja para los servicios especiales y las autoridades de los países occidentales”, dijo Volodin, después de que el líder opositor responsabilizara al mandatario ruso de su presunto envenenamiento.

Navalni, que sigue recuperándose en Alemania, afirmó en una entrevista con el rotativo germano Spiegel que Putin habría estado “detrás del crimen”. También aseguró que no tiene miedo alguno y que regresará a Rusia.

Tras recalcar que si las manifestaciones de Navalni fueran ciertas sobre si lo que le sucedió ha sido orquestado por los servicios secretos de Rusia, el líder de la Duma de Estado ruso aseveró que “todos (en Rusia) no se habrían volcado a salvarle, desde pilotos y médicos hasta el presidente. Solo una persona indecente pudo hacer semejantes declaraciones”.

 

Volodin señaló que los miembros del Bundestag (Parlamento alemán) se resisten a crear un grupo de trabajo conjunto con la Duma para esclarecer el caso Navalni, y que Alemania sigue sin proporcionarle a Rusia el dictamen de los médicos que examinaron al opositor ni las muestras que le tomaron.

Para el alto legislador ruso, la negativa alemana constituye una prueba de que el presunto envenenamiento de Navalni fue un montaje para bloquear a Rusia e impedir que defendiera a Bielorrusia de aquellos que pretendían tomarla bajo control.

Tras conocerse del supuesto envenenamiento, Berlín vinculó rápidamente el incidente de Navalni con el Kremlin, argumentando que la sustancia venenosa, a la que supuestamente muy pocas personas tienen acceso, estaba “en posesión” de las autoridades rusas. Los alemanes aseguraron que las conclusiones alcanzadas por sus especialistas militares fueron confirmadas por laboratorios en Francia y Suecia, pero no presentaron ni hicieron público los resultados de tales investigaciones.

Rusia, desde el principio, ha rechazado cualquier implicación en el supuesto ataque con sustancias tóxicas a Navalni y ha pedido a Alemania presentar pruebas de sus señalamientos.

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