• 2019, un año para Rusia marcado por tensiones con EEUU
Publicada: viernes, 27 de diciembre de 2019 16:15
Actualizada: viernes, 27 de diciembre de 2019 17:01

La salida de EE.UU. del Tratado INF, el despliegue de la OTAN y la normalización con Kiev son los principales temas a los que se enfrentó Rusia en 2019.

La salida de Estados Unidos del Tratado de Fuerzas Nucleares de Alcance Intermedio (INF, por sus siglas en inglés), el despliegue de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) cada vez más cerca de las fronteras rusas, la normalización con Kiev, y las sanciones de EE.UU contra el gasoducto Nord Stream 2, son los principales temas a los que se enfrentó Rusia en 2019.

El Tratado de Fuerzas Nucleares de Rango Intermedio, conocido como INF, fue firmado entre Estados Unidos y la Unión Soviética, el 1 de junio de 1987.

El pacto eliminó los misiles balísticos y de crucero nucleares o convencionales, cuyo rango estuviera entre los 500 y los 5 mil 500 kilómetros.

Tres décadas después, y en 2019, el presidente de EE.UU., Donald Trump, decidió romperlo.

Rusia no se quedó de brazos cruzados. Suspendió su participación en el tratado, bajo la ley de reciprocidad.

Tras romper el pacto, EE.UU. efectuó dos pruebas misilísticas que habrían sido prohibidas por aquel acuerdo.

La desaparición del INF también sería un signo preocupante a puertas del 2021, que es la fecha en que expira el tratado START, el único acuerdo existente entre ambos países para impedir una carrera armamentística. establece límites para los misiles estratégicos de largo alcance.

Rusia alerta sobre el acercamiento de la Organización del Tratado del Atlántico Norte a sus fronteras, desplegándose cada vez más en los países de Europa Oriental. Putin ya ha hecho sonar las alarmas.

En 2019, Rusia y Ucrania, se encaminaron hacia un “deshielo” en sus relaciones bilaterales. Realizaron un canje de presos y Rusia devolvió a Ucrania los tres barcos capturados en el mar Negro, frente a las costas de la península de Crimea, anexionada por Moscú hace ya un lustro.

En el diciembre, los líderes de Francia, Alemania, Ucrania y Rusia, se reunieron en París y acordaron, estabilizar la situación en el Este de Ucrania.

El 20 de diciembre, Donald Trump abrió una nueva página en la tensión entre EE.UU. y Rusia. Sancionó el proyecto del gasoducto ruso Nord Stream 2, que abastecerá gas a Europa, especialmente a Alemania, a través del mar Báltico.

Las medidas estadounidenses enojaron a Moscú y a la Unión Europea, la cual dice que debería poder decidir sus propias políticas energéticas. Berlín calificó las sanciones como una injerencia extranjera.

Moscú, por su parte, ha indicado claramente que llevará a cabo este proyecto a pesar de las sanciones anunciadas, que incluyen la congelación de activos y la revocación de visas de Estados Unidos para los empresarios ligados al gasoducto.

mag/rba