“Si [los estadounidenses] optan por bombear algunos sistemas de armas a la región o desplegar allí ciertos elementos de su sistema Cúpula Dorada [en Groenlandia], se tratará de una situación que requerirá medidas compensatorias militares y técnicas, y nuestros especialistas estarán perfectamente preparados para tomarlas. No cabe duda al respecto”, ha advertido este martes el viceministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguéi Riabkov, en una reunión con periodistas en la embajada rusa en China.
Las declaraciones de Riabkov se producen en medio de los planes del presidente estadounidense, Donald Trump, de tomar control de Groenlandia —territorio semiautónomo de Dinamarca— y de desplegar el sistema de defensa antimisiles “Golden Dome” (Cúpula Dorada), un proyecto multimillonario que, según el propio Trump, estará operativo antes de que finalice su mandato en 2029.
El 23 de enero, Trump declaró que Estados Unidos “necesita Groenlandia para fines de seguridad nacional”. Además, afirmó que los aliados de la OTAN tendrían que intensificar su compromiso con la seguridad del Ártico para protegerse de lo que describió como amenazas de Rusia y China.
Su polémico plan surge en un momento en que el tratado Nuevo START, el último acuerdo restante sobre control de armas nucleares entre Rusia y Estados Unidos, expirará el jueves, poniendo fin a más de cinco décadas de límites legalmente vinculantes sobre los dos arsenales nucleares más grandes del mundo.
El funcionario ruso también ha abordado la inminente expiración del tratado, diciendo que Rusia había propuesto continuar observando los límites del tratado por otro año, pero no recibió respuesta de Washington.
“La falta de respuesta también es una respuesta”, ha subrayado Riabkov, quien ha afirmado que “no hay condiciones para reanudar un diálogo sustancial con Estados Unidos sobre estabilidad estratégica”.
A continuación, ha advertido que la responsabilidad del colapso del control de armas recae ahora en Estados Unidos, que ha indicado que está dispuesto a dejar que el tratado caduque sin un sustituto.
Asimismo, Riabkov ha señalado que Rusia no se dejaría arrastrar a una nueva carrera armamentística, y ha agregado que Moscú está preparada para una “nueva realidad” condicionada por las decisiones políticas de Estados Unidos.
Según el funcionario ruso, para reactivar el diálogo de seguridad estratégica entre los dos países, Estados Unidos debe cambiar significativamente el rumbo de su enfoque de política exterior hacia Moscú. “Se requieren reformas importantes: mejoras en el enfoque general de Estados Unidos en sus relaciones con nosotros”, ha enfatizado.
Por su parte, el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, ha advertido por separado que la expiración del tratado dejaría al mundo en “una posición más peligrosa” que en cualquier otro momento desde la Guerra Fría, sin que queden mecanismos vinculantes para limitar o verificar los arsenales nucleares de Estados Unidos y Rusia.
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