“Ponerse de acuerdo para no agredirse unos a otros sería, al parecer, el primer paso hacia la distensión, y nosotros catalogaríamos de correcto un pacto de ese tipo”, ha dicho este lunes el canciller ruso, Serguéi Lavrov, en una rueda de prensa en Moscú, la capital de Rusia.
Ayer domingo, el ministro de Exteriores de Irán, Mohamad Yavad Zarif, manifestó la disposición de la República Islámica para concretar un acuerdo de no agresión con los países árabes del Golfo Pérsico.
Pese a que el titular iraní no ha detallado la propuesta en cuestión, Lavrov ha sostenido que se trata de una iniciativa similar a una rusa de larga data que ha sido abordada con el Consejo de Cooperación del Golfo (CCG-integrado por los países árabes ribereños al Golfo Pérsico) y con Irán, pero ante el que, hasta el momento, los Estados árabes no tienen una postura unificada.
“Pero, en cualquier caso, consideramos que la región necesita un nuevo concepto. Tenemos que empezar con pasos prácticos simples, crear transparencia, cursar invitaciones a los ejercicios militares y otras medidas para crear confianza”, ha resaltado.
Ponerse de acuerdo para no agredirse unos a otros sería, al parecer, el primer paso hacia la distensión, y nosotros catalogaríamos de correcto un pacto de ese tipo”, ha dicho el canciller ruso, Serguéi Lavrov, en una rueda de prensa en Moscú, la capital de Rusia.
El jefe de la Diplomacia rusa, además, ha advertido de los riesgos de la decisión del Gobierno estadounidense de aumentar su presencia militar en la región de Oriente Medio y de enviar soldados adicionales a la zona.
La reciente propuesta de Irán se produce en medio de la escalada de tensiones entre Irán y EE.UU. a causa de la campaña de presiones y las retóricas belicistas de este último en el Oriente Medio.
Teherán, sin embargo, no deja de advertir a los países árabes de los perversos complots de Washington y sus aliados y de las consecuencias desestabilizadoras del refuerzo de la presencia y la influencia regional de Estados Unidos.
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